El presidente George W. Bush regresó ayer a la Casa Blanca después de una gira de seis días por Latinoamérica.
En su primera escala, y dejando de lado el acuerdo por el etanol brasileño, Bush agradeció haber sido invitado a almorzar: "Tengo un poco de hambre y espero probar algo de la maravillosa comida brasileña".
En Uruguay el tejano se declaró deseoso de saborear la carne oriental.
Fue en Guatemala donde Bush tuvo lo que él mismo calificó como "una de las grandes experiencias" de su presidencia: cargó algunas lechugas en un camión, informó Prensa Libre. "Espero con ansias la cena. No voy a hablar mucho porque quizá me dé mucha hambre", dijo Bush al presidente guatemalteco, Oscar Berger.
Al terminar la sesión conjunta, y tal vez para poner fin a la rueda de prensa, Bush le preguntó a su colega por el menú para la cena: "Tenemos tortillas con guacamole y frijoles", indicó Berger. Las que sí quedaron fuera de la degustación oficial fueron las bebidas alcohólicas. Entre risas, Bush declaró en México que no había tomado tequila y recordó que no bebe alcohol, informó el diario La Jornada.*
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