BUENOS AIRES - AF P
El pasaporte descubierto a nombre de Riccardo Klement fue utilizado por Eichmann para escapar de Europa e ingresar en 1950 a Argentina.
El criminal de guerra vivió en Argentina bajo su alias y trabajó en la filial local de la empresa alemana Mercedes Benz, hasta que el 11 de mayo de 1960 fue secuestrado por agentes de los servicios secretos israelíes, en la localidad bonaerense de San Fernando (periferia norte).
Eichmann fue llevado clandestinamente a Israel donde fue juzgado y sentenciado a la horca en 1961.
Su pasaporte falso está ahora en manos del Museo del Holocausto de Buenos Aires, que cuenta con una sala acondicionada especialmente para la guarda de la colección, dijo a la AFP la directora de la entidad, Graciela de Jinich.
"Un documento de este tipo asevera la historia, se suma al relato de los sobrevivientes, en algo que se hace más real, más cercano", estimó Jinich, quien destacó la tarea educativa del museo.
El documento del ex director de la Oficina de Asuntos Judíos durante el régimen nazi de Adolf Hitler había sido entregado a Eichmann por la delegación de Génova del Comité Internacional de la Cruz Roja el 1 de junio de 1950.
Tras hallarlo casi por azar en los archivos de los tribunales federales a raíz de una investigación de un estudiante universitario, la jueza federal María Servini de Cubría lo entregó al Museo del Holocausto de Buenos Aires.
"Quiero destacar la generosidad de la jueza, que tuvo la iniciativa de ofrecerlo para el Museo. Pensó que si lo conservaba en un legajo se iba a perder y acá será motivo de estudio, podrá ser visto. Es un modelo a imitar", dijo Jinich.
Se trata de la primera pieza de un criminal de guerra nazi que será guardado en el museo, inaugurado en 1999 en un edificio cedido por el Estado argentino, y que cuenta con alrededor de dos millares de objetos e imágenes sobre el Holocausto donados por sobrevivientes o sus familiares.
"El pasaporte tiene valor como documento histórico pero no aporta datos nuevos, es una reconfirmación de lo que ya conocíamos: tanto la entrega de pasaportes por parte de la Cruz Roja a criminales de guerra como la presencia de Eichmann en Argentina", dijo Sergio Widder, representante para América latina del Centro Simon Wiesenthal, dedicado a la caza de nazis por el mundo.
En diálogo con la AFP, Widder estimó que es un nuevo paso en una línea inaugurada por Argentina en 1992 cuando el país "empezó a revisar su propia historia en relación a la protección de criminales de guerra" y el entonces presidente Carlos Menem (1989-99) ordenó la apertura de archivos.
"En Argentina hay un cambio importante de apertura y transparencia", dijo Widder.
Organizador de la deportación y muerte de seis millones de judíos y de millones de homosexuales, gitanos, discapacitados, disidentes políticos y prisioneros de guerra, Eichmann fue uno de los criminales de guerra que recaló en Argentina tras la derrota del Tercer Reich.
Según las investigaciones del Centro Wiesenthal, otros jerarcas nazis se refugiaron en el país sudamericano, entre ellos el temible Joseph Mengele, quien llegó a tener un documento con su nombre real, antes de instalarse en Brasil, donde murió, precisó Widder. *
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