WASHINGTON, AFP
Estados Unidos parece cada vez más dispuesto a poner fin al bloqueo internacional que afecta desde hace un año a los territorios palestinos, pese a que el partido islámico radical Hamas, al que considera un movimiento terrorista, permanezca en el gobierno.
Dirigentes estadounidenses multiplicaron estos últimos días señales de tener firmes intenciones de poner fin al boicot económico impuesto al gobierno palestino desde la llegada al poder a fines de marzo de 2006 del primer ministro de Hamas, Ismail Haniyeh.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, firmó la semana última en Berlín una declaración del Cuarteto para Medio Oriente (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y la ONU) por la que se extiende hasta setiembre su mecanismo internacional temporario, que permite enviar fondos a los palestinos evitando a Hamas. Pero el Cuarteto también decidió "examinar los sectores en los que podría concentrarse una ayuda suplementaria y prestarle particular atención a los programas de infraestructuras y desarrollo, que pueden tener un impacto directo en la vida cotidiana de los palestinos".
Esta fórmula termina con las reservas expresadas hasta ahora por Washington, que había aceptado con reticencias la creación en junio de 2006 de ese mecanismo, reclamado por los europeos, preocupados por evitar una radicalización de la opinión pública palestina.
Washington exigía hasta ahora que su utilización se limitara a una "ayuda de emergencia", puramente humanitaria, pues temía que fondos occidentales cayeran en manos de Hamas. *
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