LA PAZ, AFP
A la proclama a principios de semana de cuatro departamentos fieros opositores de Evo Morales que llaman a una "resistencia civil" para que se reconozcan sus autonomías el gobierno replicó ayer acusándolos de promover un golpe de Estado.Esos cuatro departamentos Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, liderados por el primero rechazan la idea oficialista de instalar autonomías indígenas en 37 pueblos originarios porque, argumentan, romperían los límites de los nueve departamentos actuales y por consiguiente la autonomía administrativa que reclaman.
El vocero de gobierno, Alex Contreras, acusó ayer a los movimientos regionales de promover "un golpe de Estado".
"Es un intento de golpe de Estado, de desestabilizar el proceso democrático", dijo Contreras, en la misma línea dura de crítica utilizada la víspera por el vicepresidente Alvaro García Linera.
García, un intelectual indigenista, afirmó que las exigencias de los cuatro departamentos, que forman una suerte de media luna, suenan a "tambores de guerra".
Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, respondió con dureza al segundo mandatario y reiteró que los pedidos de su departamento y los de Beni, Pando y Tarija son legítimos. "El (García) era un cachorro de terrorista, por eso estuvo preso; nunca fue un demócrata, siempre estuvo buscando hacer golpe de Estado", le dijo Costas al periódico Los Tiempos de Cochabamba, en alusión a la vinculación del vicepresidente con el desarticulado grupo armado ilegal Túpak Katari en los años 90. Mientras gobierno y regiones debaten públicamente, decenas de calles y avenidas en la ciudad de Santa Cruz amanecieron ayer con graffiti en sus paredes con proclamas de rechazo a Evo Morales, constató la AFP. "Evo te vamos a matar", "A las armas cruceños", "Evo ándate a Cuba y Venezuela", "Contra el narco comunismo" son algunas de las frases observadas.
El senador del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), Ricardo Díaz, denunció "que en Santa Cruz se están organizando grupos paramilitares para enfrentarse al gobierno", afirmación que fue desestimada por el opositor Oscar Ortiz.
Mientras las declaraciones suben de tono, estudiantes de las universidades públicas de todo el país comenzaron a converger en la ciudad de Sucre sede de la Asamblea Constituyente, 740 kilómetros al sureste de La Paz para rechazar la propuesta del MAS de aplicarles un "control social ciudadano".
Los estudiantes se enfrentaron el martes con piedras y palos a los gases lacrimógenos de la Policía (con saldo de tres heridos y 10 detenidos) con la intención de tomar por la fuerza las instalaciones de la Asamblea. Finalmente el oficialismo retiró su planteamiento, anunció el asambleísta Faustino Ollisco. Las universidades públicas de los nueve departamentos consideran que el pretendido control social violenta su autonomía administrativa para manejar recursos que ascienden a unos 210 millones de dólares anuales.
También el departamento de La Paz ha amenazado con medidas de presión si el cónclave deliberativo le quita su condición de sede de Gobierno y decide trasladar a los poderes Ejecutivo y Legislativo a Sucre, donde nacieron en agosto de 1825. *
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