BUENOS AIRES, AFP
La Justicia de la provincia de Tucumán (norte) encausó ayer a los generales (r) Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez por los delitos de genocidio y desaparición de más de 60 personas durante la última dictadura argentina (1976-1983), informó una fuente judicial.
Ambos militares ya se encuentran detenidos, encausados en una decena de causas, pero ésta es la primera vez que se les imputa el delito de genocidio, previsto en tratados internacionales firmados por Argentina y que tienen rango constitucional desde 1994.
El juez federal Daniel Bejas, de Tucumán, también dispuso un embargo de entre 60 y 65 millones de pesos (unos 20 millones de dólares) sobre los bienes de los represores.
Bejas imputó a Bussi, ex gobernador de facto de Tucumán (1976-1977), a Menéndez y a Albino Zimmerman, ex jefe de la Policía tucumana, de los delitos de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, desaparición forzada de personas y asociación ilícita, precisó la fuente.
"Las prácticas aberrantes realizadas contra los detenidos por parte de agentes públicos amparados en la vigencia del terrorismo de Estado configuran apremios ilegales, con padecimientos psíquicos y morales. Existió un plan criminal. Cada 15 días ejecutaban prisioneros, que habrían sido más de 1.000 en el ex arsenal", aseveró Bejas en el fallo. *
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