LA PAZ - AFP
El gobierno boliviano asumió ayer el control de dos refinerías de petróleo, compradas a la empresa brasileña Petrobas por 112 millones de dólares, aunque aún quedan pendientes cuentas y multas por unos 279 millones de dólares.
El presidente de la estatal petrolera boliviana YPFB, Guillermo Aruquipa, informó que ayer terminó de negociar con la brasileña Petrobras, la que firmó los documentos de compra-venta y endosó en favor de Bolivia las acciones por las plantas Elder y Villarroel.
El gobierno de Evo Morales, que dos semanas atrás hizo un primer depósito en las cuentas de Petrobras en un banco de Estados Unidos, por 56 millones de dólares correspondiente al 50% del pago tuvo que esperar a que concluyera el proceso de licitación de los seguros de las refinerías para hacerse con el control de Elder y Villarroel.
Para cerrar el proceso de transferencia el presidente Morales, el vicepresidente, Alvaro García; el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas y Aruquipa comandaron la toma de posesión de las unidades productivas en Santa Cruz y en la localidad de Valle Hermoso, en Cochabamba (centro). *
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