WASHINGTON - ANSA
El Senado de Estados Unidos aprobó ayer por un estrecho margen retomar el debate de la reforma migratoria, resucitando así el proyecto que hasta hace pocos días parecía desahuciado y que podría servir para regularizar la situación de muchas de las 12 millones de personas indocumentadas que viven en el país.
La decisión de reanudar el debate fue apoyada por 64 senadores, apenas cuatro más de los que se necesitaban para reinstalar el tema en la agenda de la cámara alta. En cambio, 35 senadores votaron en contra de darle nueva vida al proyecto de reforma, fuertemente impulsado por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
"Tenemos un sistema migratorio que está quebrado y necesita ser reparado", dijo el jefe de la bancada demócrata mayoritaria en el Senado, Harry Reid, al abrir la votación.
El senador por Nevada, en sintonía con el presidente Bush, reconoció que cualquier reforma del sector necesita "afrontar un número de asuntos difíciles", entre ellos la seguridad fronteriza.
A mediados de este mes, en un intento por convencer a los legisladores republicanos que todavía dudaban ante la posibilidad de reactivar la marcha del proyecto de reforma migratoria, Bush anunció la disponibilidad prácticamente inmediata de unos 4.400 millones de dólares para reforzar los controles fronterizos.
Ahora que volverá al pleno del recinto, el Senado votará más enmiendas a la reforma, entre ellas una que amplía las chances de reunificación familiar para los inmigrantes que ya viven en este país y otra que obliga a los indocumentados que decidan tramitar su legalización a volver a su país de origen para iniciar desde allí los trámites correspondientes.
Reid dijo que en esta nueva etapa de discusión de la reforma los senadores trabajarán para encontrar una fórmula "justa" para implementar el programa de trabajadores temporales que pretende la Casa Blanca. *
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