WASHINGTON - AFP
Fabiola Perdomo, familiar de una de las víctimas, dijo a la AFP: "Que los entreguen. Para acabar con esta lenta agonía y al menos poder hacer el duelo, exigimos que devuelvan los cadáveres. Nuestros hijos, todos los familiares que han sido tan golpeados por esta situación, lo mínimo que merecemos es poderlos enterrar en paz".
Perdomo es esposa del ex presidente de la Asamblea Departamental del Valle, Juan Carlos Narváez, uno de los doce secuestrados por las FARC en abril de 2002 que murieron el 18 de junio en el "fuego cruzado" con un "grupo militar" sin identificar, según el grupo rebelde. Uno de los políticos sobrevivió.
Mientras transcurría una reunión de los deudos en la residencia de Perdomo, en un exclusivo sector de la ciudad de Cali, ésta recibió una llamada del ex ministro Alvaro Leyva que le informó de la existencia de una carta del número dos de las FARC, Raúl Reyes, condicionando la entrega de los cadáveres.
La OEA expresó ayer su "más enérgica condena" del "asesinato" de 11 de los 12 legisladores colombianos en una declaración que se limitó a tomar nota del pedido del presidente Alvaro Uribe de crear una comisión investigadora.
La Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó asimismo "su solidaridad y más sinceras condolencias a las familias afectadas, el pueblo y el gobierno colombianos", en una resolución aprobada por consenso en su Consejo Permanente, reunido de urgencia en Washington.
Asimismo, la organización "insta a la entrega inmediata de los cuerpos" de los 11 ex diputados que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían secuestrado hace cinco años en el suroeste de Colombia, y cuya muerte se conoció esta semana. *
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