REDACCION - AFP
Luego de una reunión ministerial de crisis, Brown alabó a los servicios de emergencia por haber desbaratado un plan terrorista tras hallar dos coches bomba el viernes en Londres y por su actuación frente "al ataque de hoy (ayer sábado) en Glasgow".
"El primer deber de un gobierno es la seguridad de toda la población británica", dijo Brown, en un discurso emitido por televisión desde su oficina en Downing Street.
"Es lo correcto elevar el nivel de seguridad en los aeropuertos y en los lugares concurridos, debido a la creciente amenaza", agregó. "Quiero que todos los británicos se mantengan vigilantes y quiero que apoyen a la policía y a las autoridades... Sé que los británicos se mantendrán unidos, resueltos y fuertes", añadió.
Dos personas fueron detenidas después de que un coche en llamas se estrellara ayer contra una terminal del aeropuerto de Glasgow, en el sur de Escocia, al día siguiente de los atentados fallidos con dos coches bomba en Londres.Un portavoz de BAA, la empresa gestora del aeropuerto de Glasgow, el más importante de Escocia, explicó que "un vehículo estaba en llamas a la entrada de la terminal, que sufrió daños considerables a causa del humo".
"La terminal fue evacuada, en consecuencia, todos los vuelos fueron suspendidos", añadió.
El incidente tuvo lugar un día después del hallazgo de dos coches bomba en el centro de Londres. "El auto intentó penetrar por la puerta principal de la terminal, pero las barreras de protección se lo impidieron. Si el auto hubiese penetrado, podría haber habido centenares de víctimas", estimó un testigo, James Edgar, a la cadena de televisión Sky News.
Varios testigos del incidente afirmaron que el vehículo en llamas era un jeep Cherokee, y que dos personas, aparentemente de origen asiático, iban a bordo. El incendio fue controlado por los bomberos. Otro testigo, Scott Leeson, estimó que el auto se desplazaba a unas 30 millas por hora (45 kilómetros por hora) cuando intentó penetrar en la terminal.
Margaret Hugues, quien también presenció los hechos, dijo a la BBC que había visto a los dos ocupantes del vehículo cuando fueron detenidos por la policía.
Según Hugues, uno de ellos era un "hombre bastante grande", que parecía "tranquilo" y que tenía entre 30 y 40 años de edad.
"Un vehículo cruzó el terraplén central y se incrustó en el edificio. Pienso que se trata de un ataque deliberado, esta gente tenía la intención de ocasionar muchos daños", afirmó otro testigo, Ian Crosby, a BBC News. *
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