WASHINGTON - AFP
Las informaciones del New York Times en el sentido de que se abrió un intenso debate en la administración sobre el retiro progresivo de las tropas estadounidenses de las ciudades iraquíes están "muy alejadas de los hechos", señaló el portavoz de la presidencia, Tony Snow.
El vocero recordó que Bush siempre relacionó el retiro de Irak con la evolución de su situación interna.
"La idea de tratar de darle un alcance político, antes que militar, al despliegue de soldados en el terreno es simplemente errónea", aseguró.
Según The New York Times, que cita a altos funcionarios que solicitaron el anonimato, Bush y sus asesores esperan postergar el tema del retiro gradual hasta después de la entrega al Congreso en septiembre de un informe sobre la situación en Irak, redactado por el general David Petraeus, comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, y el embajador de Estados Unidos en Bagdad, Byan Crocker.
Pero la estrategia de Bush en Irak ingresa en una nueva etapa crítica con el reinicio de los trabajos del Senado, en el que los demócratas prevén lanzar el lunes un debate de dos semanas sobre el presupuesto de Defensa.
El mandatario se encuentra también enfrentado a la deserción de eminentes republicanos, que hasta aquí eran partidarios de la guerra, y que los demócratas esperan sumar a sus filas para evitar que Bush cambie de política en Irak.
Los hechos dejan poco margen a los aliados del presidente estadounidense, consideró el lunes la senadora republicana Susan Collins (Maine, noreste). "En principio, hay pérdidas enormes entre los soldados, habiendo sido junio uno de los meses más mortíferos", declaró a la cadena televisiva CNN. Más de 3.600 soldados norteamericanos fallecieron desde marzo de 2003, cuando se invadió Irak.
"Además el gobierno iraquí fracasó a la hora de realizar las reformas políticas necesarias para combatir la violencia confesional", agregó Collins, destacando que "vemos una erosión regular de la política del presidente (Bush)".
Los senadores republicanos Richard Lugar, George Voinovich y Pete Domenici pidieron recientemente un cambio de estrategia en Irak, pero parece improbable que apoyen una demanda de los demócratas para un retorno inmediato de los soldados estadounidenses.
El New York Times, que hasta el momento había rechazado esta opción, pidió el domingo un retiro "sin más demoras" de los efectivos estadounidenses en Irak, afirmando en un editorial que el intento de Bush de estabilizar el país era una "causa perdida".
La partida de las tropas de Estados Unidos "podría llevar a una guerra civil, a una división (del país) o a una guerra regional", declaró ante la prensa. El secretario de Defensa, Robert Gates, anuló el domingo un viaje previsto a América Latina para concentrar sus esfuerzos en un informe sobre la situación en Irak que debe ser entregado al Congreso el 15 de julio. *
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