SAN PABLO, AFP
"No hay rastro de sobrevivientes" en los escombros del accidente, originado cuando el Airbus A320 derrapó al parecer en la pista en pleno aterrizaje bajo lluvia y se estrelló contra un edificio cercano al aeropuerto de Congonhas, dijo Bologna.
Se ignora la cantidad de personas que se hallaban en el edificio o incluso en la calle en el momento del accidente. Un oficial afirmó que el balance final debe ser de unos 200 muertos.
Sergio Olivera, presidente de la Federación de Controladores Aéreos, dijo que "los operadores de la torre avisaron que la pista debería ser cerrada porque estaba sin el "grooving" (sistema de drenaje de agua en caso de lluvia), pero nadie en el gobierno quiere saber de nada". "La pista estaba lisa como un jabón", dijo bajo condición de anonimato al diario O Globo un piloto de TAM, que considera que las autoridades responsables deberían haber prohibido el aterrizaje con esas condiciones meteorológicas.
El avión procedía de Porto Alegre y después de tomar tierra y derrapar en Congonhas el más transitado aeropuerto de Brasil, en plena zona urbana cruzó una concurrida avenida y acabó estrellándose contra un edificio de tres pisos, provocando un gigantesco incendio que ayer todavía no había sido sofocado.
El accidente, el peor en la historia de la aviación de Brasil, dio lugar a escenas apocalípticas. "Muchas personas saltaron por las ventanas del edificio impactado, fue terrible", contó el médico Douglas Ferrari. "Vi unos veinticinco cuerpos carbonizados en los alrededores del avión y vi una pareja muerta dentro de un auto", agregó.
Hasta las 16:00 (hora local), se habían recuperado los cuerpos de 173 personas. Tres personas que estaban en el lugar cuando el avión se estrelló, fallecieron en el hospital. Hay además cinco desaparecidos y once heridos, cuatro de ellos graves, de acuerdo con la estatal Agencia Brasil.
Casi veinticuatro horas después de la tragedia, que se produjo a las 18:50 del martes, los socorristas seguían entregados a la penosa tarea de extraer cadáveres del amasijo de hierros calcinados.
Del otro lado de la avenida, la compañía instaló un local de asistencia psicológica para los familiares de las víctimas, que empezaban a llegar al lugar.
La caja negra del avión, hallada de madrugada, podría dar la clave de lo acontecido, en un informe que debe estar listo en 30 días.
El avión accidentado tenía 26.320 horas de vuelo.
Había pasado por una revisión simple el 13 de junio y por una revisión estructural el 20 de noviembre pasado, dijo el presidente de TAM. *
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