WASHINGTON, AFP, ANSA
Los republicanos "optaron por seguir protegiendo a su presidente en lugar de nuestros soldados, sin tener en cuenta el costo para nuestro país", lamentó el jefe de la mayoría demócrata, Harry Reid, después de sólo lograr 52 de los 60 votos necesarios para evitar que la resolución quedara bloqueada.
Sólo cuatro republicanos apoyaron el llamado a retirar las tropas de Irak, después que los senadores pasaran la noche en vela debatiendo la propuesta y que la secretaria de Estado Condoleezza Rice acudiera al Congreso a presionar a los miembros del partido gubernamental a cerrar filas. Varios pesos pesados del Partido Republicano, como el influyente Richard Lugar, rechazaron la medida, pese a haber abogado recientemente por un retiro "ordenado" en los próximos meses de los 160.000 soldados estadounidenses que se encuentran actualmente en Irak, donde sufrieron más de 3.600 bajas desde la invasión de marzo de 2003.
La Cámara de Representantes, donde los demócratas tienen una amplia mayoría, aprobó hace una semana un texto similar que instaba al Gobierno a "iniciar el repliegue de las tropas durante los 120 días que sigan la promulgación de dicha ley y completar de aquí al 1 de abril la reducción y transición para dejar una presencia limitada" en Irak. En el Senado, en cambio, los republicanos disponen de una minoría que puede bloquear un proyecto de ley, como ocurrió con el proyecto de retirada de las tropas y la reforma migratoria el pasado 28 de junio, al ser necesarios 60 de los 100 votos para someter una medida a una votación final en el pleno. Los demócratas reanudaron sus esfuerzos en el Congreso para lograr la retirada de Irak después de la publicación la pasada semana por la Casa Blanca de un informe de evaluación del Gobierno que pintó un sombrío panorama en el país árabe, pese al envío en enero de 30.000 soldados suplementarios a dicho país.
De todos modos, como comandante en jefe, Bush ya había advertido al Congreso que vetaría una ley de ese tipo: "Tratar de dirigir una guerra mediante una resolución es una receta para el fracaso", sostuvo el mandatario, que no tuvo que recurrir a ese medida gracias al apoyo de su partido en el Senado.
Varios congresistas republicanos recordaron que el informe final de la Casa Blanca sobre los logros alcanzados por el Gobierno iraquí tras el aumento de las tropas debe ser presentado en septiembre, tras el receso de agosto, y pidieron paciencia a sus colegas demócratas. *
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