Representantes de los países vecinos de Irak que han acogido a centenares de miles de iraquíes desplazados por la guerra iniciaron ayer en Ammán una conferencia para estudiar cómo hacer frente al cada vez mayor peso político y económico que esos refugiados les suponen. Altos funcionarios sirios, egipcios, jordanos e iraquíes participan en la conferencia, que fue inaugurada en la capital jordana y que duró un día. Turquía, Irán, Rusia, Japón, Gran Bretaña, la Unión Europea y la ONU están también representados por observadores.
Más de 2,2 millones de iraquíes han huido de su país desde 2003, refugiándose principalmente en Siria (1,4 millones) y Jordania (750.000). A ellos se unen los otros dos millones de desplazados dentro del propio Irak.
Jordania sufre de manera especial la presencia de refugiados iraquíes, que han afectado a la estructura de su sistema sanitario, de educación y de vivienda, así como al de la distribución del agua, ya bastante precario.
Un grupo de senadores demócratas pidió ayer la designación de un fiscal especial para establecer si el ministro estadounidense de Justicia, Alberto Gonzales, es culpable de perjurio tras su reciente comparecencia ante el Congreso. El senador por el estado de Nueva York, Charles Schumer, anunció a la prensa que la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado quería que se analizara "la posibilidad de perjurio" del ministro, y tiene la intención de enviar una carta en ese sentido al ministerio público. Schumer indicó que Gonzales había contradicho precedentes declaraciones ante la comisión.
"Su incapacidad para responder preguntas simples y directas es simplemente asombrosa", agregó.
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