kabul, afp
Tres policías alemanes que trabajaban en la embajada de su país en Afganistán fallecieron ayer en la capital afgana, Kabul, al estallar una bomba al paso de su convoy, un atentado que fue rápidamente reivindicado por los talibanes.
La bomba explotó en el distrito de Bagrami, al sureste de la capital, cerca de una importante base militar estadounidense y alcanzó los dos vehículos en los que viajaban las víctimas, indicaron responsables en Kabul y Berlín.
Otra persona ha resultado herida, aunque se encuentra fuera de peligro, según informó en un comunicado el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, quien mostró su "tristeza y consternación" por la muerte de los policías.
Steinmeier añadió que los agentes fallecidos "estaban al servicio de la embajada de Alemania en Afganistán y su labor era proteger vidas". Los fallecidos disponían de estatus diplomático. El ministro ha declarado su deseo de que "los causantes de este atentado sean juzgados y castigados lo antes posible".
En una llamada telefónica a la AFP, el portavoz de los talibanes, Yussuf Ahmadi, ha reivindicado el atentado y ha declarado que se trataba "de un artefacto teledirigido que ha explotado al paso del convoy militar extranjero". *
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