KABUL, AFP
Las tropas estadounidenses y afganas llevaban a cabo el jueves, por cuarto día consecutivo, una ofensiva aérea y terrestre contra los militantes de Al Qaeda agrupados en las montañas de Tora Bora, en el este de Afganistán, el último escondrijo conocido de su jefe Osama bin Laden.
Muchas familias han huido de esta zona, cercana a la frontera paquistaní, al constatar que la operación entraba en su cuarto día, informaron varios responsables afganos locales.
Entre 200 y 250 familias han escapado del valle de Tora Bora, dijo Mohammad Ali, gobernador del distrito de Pachir Wa Agam de la provincia de Nangarhar.
Pakistán afirma haber reforzado su escarpada frontera con Afganistán para impedir que sea utilizada por los insurgentes para darse a la fuga.
"No queremos que ningún militante pase a nuestro lado", declaró el portavoz militar paquistaní, general Waheed Arshad.
En Afganistán, los altos mandos militares de Estados Unidos y el ministerio de Defensa afgano mantenían ayer un tupido velo sobre los detalles de la ofensiva, aunque se sabe que sigue su curso.
No obstante, la portavoz estadounidense, la capitán Vanessa Bowman, declaró a la AFP que la operación tenía como fin desalojar de sus refugios subterráneos a los miembros de Al Qaeda y a otros combatientes islamistas que se preparan para la batalla.
Según Bowman, está región reúne las condiciones "idóneas" para ocultar bases de apoyo a los militantes y campos de entrenamiento y, además, el entorno les facilita la planificación de ataques.
Las tropas utilizan misiles de precisión para evitar víctimas civiles, agregó Bowman. *
Comentarios (beta!)