Un bebé de 3,5 kilos de peso, a quien sus padres pondrán por nombre Rafael Jesús, nació en el hospital de campaña instalado en la Plaza de Armas de Pisco, ciudad devastada por un terremoto que el miércoles azotó a todo Perú y que dejó más de 500 muertos.
El bebé nació en la madrugada de ayer y fue visitado por el presidente Alan García, quien despacha desde el jueves en esa ciudad, 240 kilómetros al sur de Lima. "Los dolores de parto me vinieron en la casa de mi mamá que estaba destruida y con un solo cuarto en pie, y me vine para la plaza, donde había un hospital de campaña", dijo Erica, la madre.
El niño "se va a llamar Rafael Jesús; Rafael por el arcángel y Jesús por el que está arriba", dijo la madre, quien ha recibido gran atención de todas los socorristas y de otros damnificados.
"Es una alegría para mí y para mi familia", indicó, y añadió lo emocionada que se encuentra por haber recibido la visita del presidente García.
"Ahora todo empieza de nuevo para mí. Mi hijo me dará las fuerzas para seguir adelante. Estoy muy contento porque ahora tengo una nueva vida y alguien por quien luchar", manifestó por su parte Jesús Boquillaza, padre del menor tras recibir el saludo del presidente.
"Estaba en mi cuarto cuando ocurrió la tragedia. Lo primero que hice fue coger a mi esposa y llevarla a un sitio seguro. No pensamos nunca lo que después iba a ocurrir", dijo el padre.
El presidente, con el niño en brazos, indicó que era una señal del triunfo de la vida sobre tanta muerte que había azotado al país. "Me avisaron y vine corriendo para ver al niño porque es un mensaje muy bonito, es un milagro en medio de los muros caídos y del dolor", indicó el mandatario en la carpa donde nació el pequeño. "Es una brisa de vida y nadie puede dejar de estar feliz pese a que estamos pasando esta tragedia. Este niño va a ser un peruano que va a vivir hasta el año 2100 y es un mensaje de esperanza", agregó el mandatario. *
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