NIKO SCHVARZ
VEO POR TELESUR la entrevista del presidente Chávez en Caracas con los familiares de personas retenidas por las FARC, que solicitan su mediación para alcanzar la liberación de sus seres queridos. Varios llevan camisas con lemas favorables al canje humanitario. A continuación pasan imágenes de la celebración en Bogotá del 50º aniversario de "Voz", el periódico de los comunistas colombianos. A esas horas, la noticia de que en Uruguay se desbarató un eslabón importante del narcotráfico de origen colombiano corría por el mundo.
Entre los visitantes del Palacio Miraflores aparece en primer plano Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, que acaba de cumplir 2.000 días de cautiverio suscitando intensas expresiones de solidaridad en todo el mundo, particularmente en la sociedad y el gobierno de Francia. Como siempre, las declaraciones de la señora Pulecio son categóricas, no se anda con vueltas. Acusó directamente a la periodista venezolana Patricia Poleo de una campaña provocativa para enturbiar las aguas, perjudicar al gobierno venezolano y afectar sus relaciones con el de Colombia. Esta periodista (que se exilió en Miami, y recibe financiamiento de la National Endowment for Democracy, NED, de Estados Unidos) difundió en forma irresponsable que Ingrid Betancourt se encontraba en Venezuela, concretamente en una finca de Elorza, localidad llanera del estado de Apure. Chávez dijo que esta versión no guarda el menor contacto con la realidad, pero no rechazó empeñarse en la búsqueda de un acuerdo, incluso procurando un contacto con la guerrilla. Lo hizo aún a sabiendas que por ello lo van a acusar de mantener vínculos con la misma, como no tardará en verse.
También figuraba entre los participantes al profesor Gustavo Moncayo, que recorrió a pie más de 900 kilómetros durante 43 días desde su natal Sandoná en el departamento de Nariño hasta Bogotá, promoviendo durante el trayecto el intercambio de prisioneros y protagonizando luego en la Plaza Bolívar de la capital un crudo enfrentamiento verbal con el presidente Álvaro Uribe por la negativa de éste a proponer una solución a la dramática situación de las familias afectadas. Allí estaba asimismo la senadora Piedad Córdoba, que pertenece al Partido Liberal y se ha caracterizado por sus enérgicas intervenciones, tanto en el Congreso como en las demostraciones públicas, a favor del intercambio humanitario y contra la política del presidente en la materia. Si se suma la presencia en la delegación de Marleny Orjuela, directora de la Asociación de familiares de secuestrados por la guerrilla, se convendrá que el encuentro era representativo de un sentimiento hondamente arraigado en la sociedad colombiana.
En la pequeña pantalla apareció también la imagen de Jaime Caycedo, con un gran sombrero de paja. El secretario general del Partido Comunista Colombiano (PCC), a la vez miembro destacado del Polo Democrático Alternativo (PDA), subrayó el contenido del medio siglo de existencia de su periódico semanal "Voz" (que en viejas épocas se llamaba "Voz Proletaria"), dirigido por Carlos Lozano. Recordamos haber participado en festejos anuales del aniversario de la publicación en El Fortín de Bogotá, y también en actos de solidaridad con la lucha del pueblo uruguayo contra la dictadura organizados por el PCC y otras fuerzas políticas y sociales, junto al recordado Gilberto Vieira, su secretario general de entonces. Recordé también a su anterior director, Manuel Cepeda, y a su esposa Yira Castro, nuestra compañera en la Federación Latinoamericana de Periodistas, desaparecidos ambos, y a su hijo Iván, que continúa en la brecha. A ellos me referí hace unos meses en esta sección.
Los dirigentes del Polo Democrático presentes, encabezados por su principal referente, el senador Carlos Gaviria, sin duda su futuro candidato presidencial, realzaron la significación del periódico para el conjunto de las fuerzas de izquierda unidas en el Polo Democrático, y su misión en la forja de la unidad del pueblo colombiano y de sus fuerzas sindicales y sociales en busca de la pacificación y de un mejor destino para el país. Lo definieron, más allá de sus marcos partidarios, como vocero de la unidad de la izquierda y de todo el pueblo.
Al mismo tiempo corría como un reguero de pólvora la noticia de que en Uruguay se había asestado un histórico golpe al narcotráfico de origen colombiano, con la captura en un campo del departamento de Salto de un cargamento de 485 kilos de cocaína pura, la mayor en la historia del país, destinada a ser transportada a Holanda. Este operativo, efectuado con alto grado de profesionalidad y coordinación por parte de los organismos especializados uruguayos y dotado de colaboración internacional, culminaba una labor proseguida tesoneramente a lo largo de meses. La ministra del Interior expresó con fundamento que los procedimientos estuvieron "excelentemente bien hechos".
Estas actuaciones contra el narcotráfico prolongan los efectuadas días pasados en Brasil en la llamada "Operación Farrapos" en una urbanización de lujo del estado de São Paulo, que llevaron a la detención de quien es ahora el capo máximo del cártel del Norte del Valle, Juan Carlos Ramírez Obaldía, alias Chupeta. Este había comenzado sus andanzas en el cártel de Cali liderado por los hermanos Gilberto y Manuel Rodríguez Orejuela, y el cártel del Norte del Valle ha pasado a ser el principal del país. A ello nos referimos en nuestra nota del 8 de agosto, "Ingrid Betancourt y el nuevo rechazo al canje humanitario". No es un dato menor que por obra coordinada de los gobiernos de nuestros países se haya asestado un golpe contundente a la red internacional del narcotráfico. *
Comentarios (beta!)