TEHERAN - AFP - ANSA
"Puedo confirmar que fue liberada bajo fianza de 3.000 millones de rials" (324.000 dólares), dijo a la AFP su abogada, Shirin Ebadi.
Esfandiari, de 68 años y residente en Estados Unidos, viajó a Irán en diciembre para visitar a su madre enferma.
Fue detenida el 8 de mayo, y desde entonces estaba encarcelada en la penitenciaría de Evine, en Teherán. Al ser liberada, la universitaria declaró que había sido "muy bien tratada" durante su encierro.
Esfandiari explicó a un reportero de la televisión iraní que disponía de una "habitación muy grande, con una ventana", y que podía salir a tomar el aire cuando quería, y comer lo que deseaba, durante los tres meses que estuvo privada de libertad.
Otros dos irano-estadounidenses, el sociólogo Kian Tajbakhsh y el empresario Ali Shakeri, fueron detenidos junto a ella, y su liberación sigue en suspenso. Sin embargo, según una fuente de la fiscalía citada por la agencia Isna, en el caso de Kian Tajbakhsh "es posible que la situación cambie en los próximos días". La Casa Blanca saludó inmediatamente el anuncio de la liberación de Esfandiari.
"Es una noticia alentadora y Estados Unidos le da la bienvenida", dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon Johndroe, al margen de la cumbre de mandatarios de Canadá, México y Estados Unidos en Montobello (Canadá).
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, había pedido la libertad de Esfandiari poco después de su detención. Washington había igualmente condenado las "revelaciones" televisivas de la universitaria y de Tajbashkh, que a su juicio fueron obtenidas bajo coacción.
La prensa conservadora iraní afirmó inicialmente que los tres detenidos formaban parte de una conspiración dirigida por los servicios secretos estadounidenses para alentar una "revolución de terciopelo" en la República Islámica.
Esas acusaciones fueron retomadas por las autoridades, que explicaron a su vez que los irano-estadounidenses tenían como misión constituir una red de apoyo a la desestabilización política dentro del país.
Teherán difundió luego, en julio, un programa de televisión titulado "En nombre de la democracia", en el que Esfandiari y Tajbakhsh parecían reconocer su implicación en una operación para cambiar el régimen.
Washington manifestó su "indignación" por la difusión de ese programa.
Haleh Esfandiari dirige el programa del Medio Oriente en el Centro internacional Woodrow Wilson en Washington.
El ministro iraní de Inteligencia, Gholam Hossein Mohseni-Ejeie, la acusó de estar vinculada a la fundación del multimillonario y filántropo estadounidense George Soros, para la que trabajaba Tajbakhsh.
Teherán acusó a la Fundación para una Sociedad Abierta (Open Society Foundation), muy activa en la promoción de la democracia en el Este europeo, de buscar el mismo objetivo en Irán.
Comentarios (beta!)