LA PAZ, AFP
"La contrarrevolución comenzó a dos días de mi posesión (el 24 de enero de 2006), (con la) resistencia de agresiones que enfrenta este proceso de cambio", afirmó el mandatario al inaugurar una reunión de evaluación del cuerpo diplomático boliviano en La Paz.
Morales, primer indígena presidente en 182 años de historia republicana de Bolivia, aseguró que esta reacción surgió a las 48 horas de asumir cuando renovó al Alto Mando de las Fuerzas Armadas, determinación que provocó una resistencia pública de algunos militares afectados.
El presidente izquierdista declaró también que desde el ámbito externo han sido "algunas" embajadas que han actuado contra su administración, cuando desembolsan recursos económicos no para cooperar, sino para conspirar.
"Tenemos paciencia, no sé hasta cuándo aguantaremos, pero también tenemos dignidad y podemos tomar decisiones radicales contra esos embajadores que provocan permanente (...) no tengo ningún miedo, no tengo miedo", dijo el mandatario.
La declaración del jefe de Estado surge un día después de que el vicepresidente Alvaro García acusó a Estados Unidos de financiar a grupos opositores al gobierno con recursos que a veces llegan como "ayuda productiva", pero que otras veces tienen "un componente político".
El mandatario relató las vicisitudes que tuvo que soportar en estos 19 meses, durante una reunión de evaluación de la política exterior boliviana en La Paz, ante embajadores y cónsules.
Respecto a la conspiración interna, dijo que cuando hizo cambios en el Alto Mando Militar el comandante de Ejército, Marcelo Antezana, reclamó el cargo de comandante general de las Fuerzas Armadas, aunque el gobierno le responsabilizó por la entrega irregular de 28 misiles tierra-aire de fabricación china a Estados Unidos.
Morales acotó que la "conspiración" también se hizo patente cuando "algunos analistas" aseguraron que en Bolivia se había desatado un proceso inflacionario, a partir de que el Indice de Precios al Consumir trepó al 6,4% a julio de 2007, pese a que la estimación gubernamental fijó su expectativa inflacionaria en 3,7% para todo el año fiscal.
El mandatario indígena justificó que esta disparada inflacionaria tuvo su origen en los efectos provocados en la agroindustria por el fenómeno climático de El Niño y la especulación, provocando desabastecimiento en los mercados.
Para Morales, también existen "algunos" prefectos (gobernadores) regionales que en lugar de trabajar en sus regiones sólo piensan en "cómo tumbar a este indio", por su origen aymara.
Cinco gobernadores de los nueve que tiene Bolivia son férreos opositores de Morales, encabezados por el prefecto de la rica y poderosa región de Santa Cruz, Rubén Costas. *
Comentarios (beta!)