QUITO, AFP, PL
El presidente Rafael Correa se opuso a que la futura Constitución de Ecuador mencione a Dios o al socialismo y descartó que su proyecto busque su reelección inmediata o la expropiación de bienes privados.
El mandatario fijó posiciones contrarias al modelo socialista de su colega y amigo, el presidente venezolano Hugo Chávez, en una entrevista televisiva que intensificó la campaña para la elección de la Asamblea de plenas facultades que redactará una nueva Constitución y definirá su suerte en el poder.
Correa recordó que antes de asumir el cargo, el 15 de enero, se preguntaba por qué no había reelección presidencial en Ecuador, pero que como jefe de Estado se abstendrá de promoverla. La actual normativa prohíbe la renovación inmediata del mandato.
"No me voy a contradecir ahora, pero no será uno de los temas que impulsará el gobierno. Somos gente muy honesta, somos simple instrumento del poder ciudadano. Ahí está la Asamblea para que el pueblo decida. Nosotros no impulsaremos aquello", dijo el mandatario al canal Uno de televisión.
Correa ratificó que pondrá su investidura a disposición de los 130 asambleístas que serán elegidos el 30 de septiembre, al tiempo que pedirá la disolución del Congreso por considerarlo "corrupto e incompetente".
Según el gobernante, su gestión puede terminar en 2011 o cuatro años después de que sean renovados los mandatos por parte del órgano deliberativo.
"Si es que se produce el reinicio de los períodos se tomará este período (que llevó en la presidencia) más los cuatro años siguientes", opinó Correa, y juzgó "sano" que a la par con la elección del Congreso también se convoque a votaciones presidenciales.
"Sin embargo todo eso le tocará decidir a la Asamblea", enfatizó.
Asimismo, anunció su rechazo a que la nueva Carta Política consagre el socialismo o incluya a Dios, no obstante su confesión católica y adhesión al llamado socialismo del siglo XXI. *
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