LA PAZ, ANSA, AFP
Su anfitrión calificó la visita como un "encuentro histórico de dos naciones y dos pueblos", que marcará "el inicio de una etapa de cooperación y respeto mutuo entre nuestros pueblos".
El presidente iraní destacó que el inicio de las relaciones diplomáticas "entre dos gobiernos y dos países amigos" se traducirá en un proceso "de mutuo beneficio y respeto", tras declarar sentirse "como en mi casa, entre mis amigos y compatriotas".
El gobernante iraní llegó a las 11.45 procedente de Santa Cruz, donde realizó una escala técnica, en medio de un gran despliegue de seguridad. Fue recibido en el aeropuerto de El Alto por el presidente Morales, con honores militares.
Al cabo de una reunión privada, los presidentes firmaron convenios comerciales y una agenda política destinada a afianzar las relaciones bilaterales.
La visita a Bolivia del presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, provocó reacciones de sectores políticos y civiles a favor y en contra sobre los acuerdos La Paz-Teherán, patentizando la división ideológica que predomina estos días en este país andino-amazónico.
La disputa ideológica entre la derecha opositora y la izquierda que lidera el presidente Evo Morales que sin embargo no tuvo un correlato este jueves en las calles y entre la población estuvo centrada antes de la llegada del gobernante iraní en el controversial tema de las armas nucleares.
Los temores de la oposición boliviana parecieron hacerse realidad cuando una declaración conjunta de los mandatarios reivindicó "el derecho de los países al desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos".
Los términos de la declaración no fueron comentados de inmediato por el ex presidente liberal Jorge Quiroga (2001-02), jefe de su agrupación Podemos y cercano a Washington, que encabezó los fuertes rechazos a la llegada del presidente iraní.
"Lo preocupante es la visita de Estado de un presidente, de un régimen cuestionado por sus actividades nucleares y de fomento al terrorismo. Irán es la amenaza de proliferación nuclear más grande del planeta", protestó el ex jefe de Estado.
Según Quiroga, la visita de Ahmadinejad "es simplemente la imposición de Hugo Chávez (presidente de Venezuela), su gran socio y amigo, que en la OPEP mantienen los precios del petróleo altos".
En una continuación de esa confrontación, Morales defendió ayer la decisión política de su régimen de establecer relaciones diplomáticas con Teherán y firmar acuerdos en material de hidrocarburos, minería, agroindustria y desarrollo industrial.
"Bolivia tomó de manera soberana abrir nuevas relaciones con pueblos que apuestan a la justicia e igualdad", afirmó el mandatario en el presidencial Palacio Quemado, durante la rúbrica de acuerdos con Ahmadinejad, quien realizó una visita relámpago de cinco horas a este país.
La recepción a Ahmadinejad estuvo signada también por la polarización que prevalece entre La Paz, sede del poder político, y Santa Cruz, motor del desarrollo nacional, poder económico y principal foco de oposición a Morales.
En Santa Cruz, decenas de mujeres ligadas al comité cívico -representantes de elites y empresarios- se apostaron en las afueras del aeropuerto para protestar por la llegada de Ahmadinejad, con letreros y pancartas acusando al gobierno de Teherán de marginar a la sociedad femenina.
En otro lado de la moneda, en el aeropuerto de El Alto, que sirve a La Paz, el mandatario islámico fue recibido por autoridades municipales que lo declararon huésped ilustre y durante su traslado hasta el presidencial Palacio Quemado fue saludado por miles de vecinos que le dieron la bienvenida con los brazos en alto y las manos abiertas.
En la plaza de Armas de La Paz centenares de personas, muchas de ellas identificadas con el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), vitorearon a Morales y Ahmadinejad, mientras indígenas levantaban en alto la ajedrezada bandera multicolor "whipala", símbolo del poder aymara. *
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El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, centro de una controversia internacional por su programa nuclear, realizó ayer una visita relámpago a su colega venezolano, Hugo Chávez, principal aliado en el continente, para lanzar proyectos energéticos conjuntos.
Esta fue la tercera visita de Ahmadineyad a Venezuela, desde que asumió la presidencia en 2005. El mandatario iraní permaneció en Caracas unas tres horas, antes de regresar a su país.
Irán y Venezuela, socios en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), han suscrito convenios por cerca de 8.000 millones de dólares en distintos sectores económicos, principalmente en materia de energía y petróleo desde que Ahmadineyad llegó al poder.
Antes del ejercicio fiscal 2005-2006, Venezuela ni siquiera aparecía entre los 20 primeros socios comerciales de Irán.
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