LA HABANA, AFP, PL Y REDACCION
"El paraíso socialista es un gulag tropical", dijo Bush al convocar a la comunidad mundial a crear un Fondo Internacional para la Libertad en Cuba, y mantener el embargo que su país impone desde 1962, mientras el gobierno de la isla conserve su "monopolio" sobre el poder político y económico.
Bush habló ayer en una conferencia de prensa en la Casa Blanca rodeado de "disidentes" cubanos y de congresistas estadounidenses de origen cubano.
Bush dijo que "a los cubanos les está llegando la hora de la libertad", pidió al mundo que "apoye a los líderes de la disidencia, que son líderes hoy y serán los líderes del mañana y se acordarán de quienes les ayudó". Bush finalizó gritando en español y sonriente: "Viva Cuba Libre".
Incluso en un pasaje de su discurso, Bush llamó a los militares cubanos a "sumarse a la transición".
Asimismo, Bush, quien en setiembre en su discurso ante la Asamblea General de la ONU dijo que el régimen del "dictador cruel" está llegando a su final, también dijo que impulsará programas para permitir a algunas ONG que provean acceso a Internet y computadoras a estudiantes cubanos.
El canciller cubano, Felipe Pérez Roque, afirmó que el presidente Bush "delira", por llamar en su discurso a los militares cubanos a sumarse a la transición política.
"Usted delira, está delirando. Usted le está hablando a un ejército de libertadores. Usted olvida que en Cuba el ejército es el pueblo uniformado", afirmó el canciller cubano.
También acusó al presidente Bush de querer promover un cambio por la fuerza e incitar a un levantamiento interno.
Según el canciller de la isla, fue una "invocación a la violencia, un llamado al uso de la fuerza para derrocar la revolución e imponer sus designios en Cuba".
Pérez Roque dijo que Cuba "rechaza cada una de las palabras de amenaza y chantaje".
"Reaccionamos con indignación, pero con serenidad, no amenazamos. Nos preparamos". dijo el canciller cubano.
"La Revolución cubana no podrá ser derrotada, no hay fuerza en el mundo capaz de hacer desistir a los cubanos", agregó.
Pérez Roque afirmó "le decimos al presidente de los EEUU que lo que está llegando es el día en que el pueblo estadounidense y el mundo se libren de él".
Antes del anuncio de las medidas, las autoridades cubanas, encabezadas por el propio líder convaleciente Fidel Castro, arremetieron contra el mandatario estadounidense y su plan de acelerar una transición en la isla.
Castro, convaleciente de una crisis de salud hace 15 meses, publicó el domingo una declaración escrita en la que afirmó que Bush está "obsesionado con Cuba". "La soberanía no se negocia (...) Nunca nos intimidaron sus amenazas", subrayó, al exigir a Washington "cesar" las agresiones.
Bush "ve que su mandato se acaba y no ha podido rendir a Cuba, no ha podido presentar los resultados que estaba esperando de él la mafia y la ultraderecha cubana de Miami", declaró el canciller Felipe Pérez Roque, en declaraciones a la agencia cubana Prensa Latina reproducidas este miércoles.
Para el canciller, el 30 de octubre, cuando se votará en la ONU una resolución contra el embargo, será cuando el mundo manifieste su rechazo a la política de Washington, al recordar que el bloqueo ha sido condenado durante 15 años consecutivos.
"Por primera vez, justo antes de la discusión de las Naciones Unidas sobre la resolución cubana condenando el bloqueo, el presidente de Estados Unidos anuncia que adoptará nuevas medidas para acelerar el 'período de transición' en nuestro país, que equivale a la reconquista de Cuba por la fuerza", dijo el martes Castro en un artículo de prensa.
Para el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, el paquete de medidas que endurecen la política de Washington a La Habana "es más de lo mismo" y está en relación con un año electoral en Estados Unidos.
"No hay Bush que dure cien años, ni mundo que lo resista. El está empacando, tratando de ver cómo sale lo mejor posible de una situación realmente caótica", comentó. *
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