El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, decretó ayer el estado de excepción justificando su decisión por la creciente actividad de los extremistas islámicos y las injerencias de la Justicia en la acción de gobierno. El decreto presidencial que instaura el estado de excepción, del que la AFP obtuvo una copia, sostiene que se constata "un aumento notable de las acciones extremistas y de los incidentes vinculados a atentados terroristas". El Ejército paquistaní lucha contra los combatientes islamistas próximos de los talibanes y de Al Qaeda en las zonas tribales fronterizas con Afganistán
Comentarios (beta!)