LA PAZ, AFP
"Hay otra guerra que hemos descubierto, una guerra económica", afirmó el mandatario, quien dijo durante la ceremonia de entrega de computadoras en una escuela rural cerca del lago Titicaca (73 km al oeste de La Paz) que esta campaña de sectores económicos es la raíz de la escasez de alimentos en los mercados locales y la disparada inflacionaria que se situó en el 9,68% en los 10 meses de 2007, tres veces más que la estimación oficial de principio de año.
Vemos que "sospechosamente algunos productos siguen subiendo, primero con el trigo, la harina", afirmó el mandatario, que el miércoles decretó la libre importación de todo producto que escasee en el país.
El presidente aymara, el primer indígena que gobierna Bolivia en sus 184 años de historia republicana, aseguró que su gestión de gobierno es resistida por "algunas familias de Santa Cruz", la rica región agroindustrial de Bolivia, donde se halla el epicentro de la oposición política al régimen de La Paz.
Morales acotó que también "hay una guerra política" para "cerrar" la Asamblea Constituyente que en más de 10 meses de funcionamiento no logró aprobar ni un artículo de la nueva Carta Magna y se encuentra a menos de un mes para concluir el plazo fatal para la que fue convocada.
"Algunas familias en Santa Cruz aseguran: a este indio hay que desgastarlo políticamente, una vez desgastado vamos a tumbar a ese indio... es el 'padre nuestro' de algunos oligarcas de algunas autoridades del departamento de Santa Cruz", afirmó el mandatario boliviano.
Morales llegó al poder en enero de 2006, tras obtener el 54% de los votos, nacionalizó los hidrocarburos en mayo de ese año, impulsa la estatización de tierras improductivas en manos de ricos latifundistas, promueve la refundación de Bolivia, con el propósito de reducir las desigualdades sociales y se ha convertido en un contestario de Estados Unidos. *
Comentarios (beta!)