LA HABANA, AFP
En su editorial "El Waterloo ideológico", el tercero que escribe en defensa de su aliado en una semana, Castro dijo que en la Cumbre Iberoamericana "ardió Troya" cuando el Rey Juan Carlos de España mandó callar a Chávez, en medio de una discusión con Zapatero, luego de que el mandatario venezolano llamó "fascista" al ex presidente español José María Aznar.
"El discurso adicional, invertebrado e inoportuno de Zapatero, su defensa de Aznar, la orden abrupta del Rey de España y la respuesta dignísima del Presidente de Venezuela (...) aportaron pruebas irrebatibles de las conductas y los métodos genocidas del imperio, sus cómplices y las anestesiadas víctimas del Tercer Mundo", subrayó.
Alejado del poder desde hace 16 meses por enfermedad, el líder cubano, de 81 años, destacó que "en aquel ambiente tenso brilló la inteligencia y la capacidad dialéctica de Chávez".
En otro comentario publicado el martes, Castro advirtió que Chávez podría ser asesinado por orden del "imperio" o la "oligarquía", tras el altercado en la Cumbre, y el domingo ya le había aplaudido la "crítica demoledora" a Europa.
Según Castro, Chávez recibe diariamente "traiciones" y "golpes bajos" y estimó que el pasado 10 de noviembre "pasará a la historia de nuestra América como el día de la verdad". *
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