Tras más de cinco años en el poder, la aprobación del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva llegó a niveles récord, gracias al desempeño de la economía, con inflación controlada, crecimiento productivo y explosión del consumo, coinciden analistas.
Según el prestigioso instituto de sondeos Ibope, la aprobación a la gestión de Lula alcanzó en marzo el 58%, el punto más elevado incluso que cuando llegó al poder, en enero de 2003, y supera el 57% que había conseguido en diciembre de 2006.
Los números del instituto de sondeos dejan la tendencia claramente demarcada: en setiembre de 2007, la evaluación positiva era de 48%, pasando a 51% en diciembre y a 58% en marzo de 2008. En ese período, la evaluación negativa cayó de 18% a 17% y luego al actual nivel de 11%.
Para el analista político brasileño Walder de Goes, la aprobación al gobierno se apoya en parte en el discurso de fácil comprensión usado por el presidente al comunicarse con su electorado, pero también en el buen desempeño de la economía. "Esa aprobación a la gestión del presidente deberá mantenerse, especialmente mientras la economía mantenga su capacidad de resistir a las crisis internacionales. En este sentido, hay que decir que Brasil tiene condiciones razonables de reacción", dijo De Goes a la AFP.
En la opinión del analista, la actual crisis que afecta al mercado estadounidense "es larga pero no virulenta".
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