Jerusalén, AFP
* Los israelíes votarán dentro de dos o tres meses para elegir a su nuevo primer ministro por sufragio universal y, quizá, un nuevo Parlamento, pero todavía dos situaciones siguen siendo posibles, tras la renuncia del primer ministro israelí, Ehud Barak, presentada oficialmente ayer domingo.
En ese caso, los comicios deben llevarse a cabo 60 días después a partir del martes venidero, fecha en la que la renuncia de Barak, presentada este domingo, será efectiva.
Los candidatos tendrán entonces unos 15 días para aspirar al puesto de primer ministro. La lista de candidaturas deberá cerrarse 45 días antes de los comicios.
Excepto si la ley electoral vigente es enmendada, sólo los miembros de la Knesset (Parlamento) saliente podrán presentarse como candidatos.
En ese caso, el hombre fuerte de la derecha, el ex primer ministro Benjamin Netanyahu, no podrá ser candidato para enfrentar a Barak. Las encuestas sobre intenciones de voto otorgan a Netanyahu un margen ampliamente superior sobre Barak.
Netanyahu renunció a su escaño como diputado tras su derrota electoral frente a Barak en mayo de 1999.
Para poder ser candidato, sería necesario que la Knesset enmendara rápidamente la ley electoral, votando tres veces por mayoría absoluta (61 votos de un total de 120). Desde el punto de vista constitucional ello es problemático.
"Formalmente, la Knesset puede enmendar la ley sobre la elección del primer ministro, pero es poco probable que lo haga pues el proceso de elección ya ha sido iniciado", declaró a la AFP el profesor de Derecho Constitucional de la universidad hebraica de Jerusalén, Claude Klein.
Para ello, el Parlamento debe decidir disolverse y organizar elecciones anticipadas.
La oposición israelí de derecha está a favor de comicios anticipados, pero no está segura de obtener los 61 votos necesarios para la disolución de la cámara.
El 28 de noviembre pasado, la Knesset adoptó en primera lectura una propuesta de ley en ese sentido. Pero para que tenga fuerza de ley, aún debe ser aprobada en segunda y tercera lecturas.
Netanyahu podría ser candidato si su partido, el Likud, principal formación de derecha, lo designa "número uno" en lugar del actual jefe partidario, Ariel Sharon.
Entonces, las elecciones de diputados y de primer ministro deberían ser reagrupadas y desarrollarse en una fecha fijada por una ley votada en la Knesset.
Antes de 1996, el primer ministro era elegido por el jefe de Estado, que designaba al diputado considerado más apto para formar una mayoría parlamentaria, es decir el jefe del partido que había obtenido la mayor cantidad de escaños. Luego, su nombramiento era ratificado por la Knesset.
Pero desde 1996, el primer ministro es elegido por sufragio universal directo. Los 120 diputados del Parlamento son elegidos proporcionalmente, con una sola lista para todo el país.
El umbral de representación partidaria en la Knesset fijado por ley es del 1,5% de los votos expresados. Es decir que toda lista que reciba al menos 1,5% de los votos tendrá una cantidad proporcional de escaños. Claro, las listas que no alcanzan ese mínimo, no tienen representación parlamentaria.
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