Santa Cruz, Bolivia | AFP, ANSA
Una televisora local y la consultora Opinión y Mercado atribuyen ganador el referendo separatista. La mayor aprobación ocurrió fuera de las ciudades. Un 40% no concurrió a las urnas indican las fuentes. El gobernador de Santa Cruz dijo que se trata de "la refundación de una nueva Bolivia". Hubo disturbios en los que resultaron heridas 20 personas.
La región boliviana de Santa Cruz aprobó este domingo un referendo autonómico considerado ilegal por el gobierno de Evo Morales, según la encuesta a boca de urna de la privada televisora Red Uno, que atribuyó al Sí 85,9% de los votos favorables.
El rechazo a la propuesta fue de 14,1% de los votos, según el informe de Red Uno, en un referendo que tuvo incidentes aislados entre sus partidarios y detractores que dejaron 28 heridos, según datos oficiales.
La consultora privada Opinión y Mercado informó que el Sí triunfó en el referéndum con el 86,4 por ciento de los votos. Según esa proyección, el Sí ganó con el 68,8 por ciento en la ciudad y con el 85,1 por ciento en el sector rural. El No, en tanto, logró el 13,2 y 14,9 por ciento, respectivamente. La consultora estimó un 40 por ciento de abstención.
Los primeros resultados de la Corte Electoral Departamental se conocerán este mismo domingo, según informó. Dicha corte es encargada de la votación a falta de la Corte Nacional, que declaró ilegal la consulta.
En abierta rebeldía al gobierno nacional que lo consideró secesionista, el referendo fue convocado por las autoridades de Santa Cruz, el departamento más rico de Bolivia, en busca de dotarse de un régimen autonómico que le otorgue mayor independencia política y económica del poder central de La Paz.
Aunque en general el ambiente fue tranquilo en la capital de la región, de 1,2 millones de habitantes, se registraron incidentes en zonas donde predominan los seguidores de Morales, con saldo de 20 heridos.
Los incidentes más fuertes se registraron en 'Plan 3.000', un barrio pobre donde se asientan unos 250.000 inmigrantes de las tierras altas de Bolivia, con quema de votos y urnas y choques con palos y piedras entre partidarios de ambos bandos, constataron periodistas de la AFP.
Allí también se encendieron fogatas en las calles donde se quemaron urnas y votos, aunque paulatinamente la calma llegó.
También en los poblados santacruceños de Montero, San Julián y Yapacaní se destruyeron urnas de voto, luego de que pobladores bloquearan dos rutas interdepartamentales.
El ministro de Gobierno (Interior) de Bolivia, Alfredo Rada, consideró que el referendo "ha fracasado porque simplemente ha llevado a la división del propio pueblo cruceño".
"Más allá de cualquier otro resultado, el resultado del día es que esta consulta ha fracasado (...) porque simplemente ha llevado a la división del propio pueblo cruceño", dijo Rada en rueda de prensa en La Paz.
Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, impulsor de la autonomía y quien el sábado se refirió a la jornada como "la refundación de una nueva Bolivia", destacó por su lado el "ambiente festivo" de la consulta. Mientras, el líder cívico de Santa Cruz, Branko Marinkovic, cuestionó a los sectores progubernamentales "que impulsaron los hechos de violencia" de esta jornada.
Las divisiones en torno a este referendo muestran la fractura entre la comunidad indígena andina y la población de las planicies agrícolas del este, donde está Santa Cruz, en su mayoría blanca y mestiza.
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