Berlín, ANSA
El palacio de Saddam Hussein en Bagdad habría sido escenario de sexo y violaciones con la participación de espléndidas jóvenes prostitutas compradas para satisfacer los deseos del "dictador iraquí", afirmó Khidhir Hamzan, de 61 años, ex colaborador de Saddam, especializado en la construcción de bombas nucleares.
"Por todas partes había mujeres, todas, independiente de lo que hacían, eran estupendas. Incluso las encargadas de la limpieza y la secretarias tenían el aspecto de top models", dijo Hamzan, en declaraciones aparecidas ayer en el cotidiano Bild.
El físico nuclear sostiene haber vivido a partir de 1987 algunos años en el palacio de Saddam.
"El palacio estaba repleto de estas prostitutas de alto bordo", agregó Hamzan, precisando que el dictador "prefería en general a las rubias, delgadas y con ojos azules".
Según Hamzam, "para acercamientos veloces el dictador elegía habitualmente muchachas vírgenes", mientras las que se negaban a ir con él terminaban mal.
"Algunas mujeres se oponían a las violencias y sus cádaveres se podían encontrar luego en las calles en los suburbios de la capital iraquí", aseguró el colaborador arrepentido.
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