"Queremos un compromiso solemne de (el jefe de Hezbolá) Hassan Nasralá ante la opinión pública, los países árabes e Irán, de que no utilizará sus armas contra los libaneses", declaró el ex presidente de la República, Amin Gemayel, durante una rueda de prensa.
"Si ellos (los dirigentes de la oposición), quieren dialogar, es necesario que no utilicen sus armas con el objetivo de cambiar la relación de fuerzas", añadió, refiriéndose al golpe de fuerza armado liderado por el movimiento chiita en varias regiones del país contra los partidarios de la mayoría antisiria. "El diálogo no tiene sentido bajo la amenaza de las armas", insistió Gemayel.
Violentos combates estallaron en el oeste de Beirut, en Trípoli (norte) y en la montaña drusa (sudeste de Beirut), causando 47 muertos y 188 heridos desde el pasado miércoles. Una huelga general desembocó en enfrentamientos entre partidarios de la mayoría antisiria y de la oposición liderada por Hezbolá, que tiene el respaldo de Siria e Irán. Líbano está hundido en una crisis política desde hace 18 meses, que impide la elección de un presidente. Ambos bandos se disputan el poder.
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