Coventry, GB, AFP
Desde Gran Bretaña, donde concluía lo que sin dudas será el último viaje al extranjero de su presidencia, Clinton llamó a Estados Unidos a la unidad y se esforzó por dar el ejemplo.
"Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de respaldar al presidente electo Bush y de unir a nuestro país en busca de un terreno común", dijo en la residencia de campo de Chequers, adonde fue hospedado por el primer ministro británico, Tony Blair.
Dijo que a partir de ahora, su prioridad será lograr una "transición en armonía y éxito" con su sucesor republicano, el hijo del ex presidente George Bush, a quien Clinton apartó de la Casa Blanca en 1992.
El traspaso oficial de poderes tendrá lugar el 20 de enero.
Este jueves, Clinton invitó a George W. Bush a la Casa Blanca la semana entrante para iniciar esa transición. El encuentro tendrá lugar "probablemente el martes", dijo el portavoz del presidente saliente, Jake Siewert.
Siewert precisó que las familias Clinton y Blair siguieron en directo por televisión el discurso del vicepresidente Gore. Luego, Clinton habló por teléfono con Gore, y después con su sucesor, dijo el portavoz.
"Estoy orgulloso de ambos", comentó Clinton este jueves al referirse a Gore y Bush.
El mandatario saliente quiso saludar especialmente a su compañero en la Casa Blanca. Aunque Gore obtuvo más votos en las elecciones presidenciales del 7 de noviembre, el miércoles admitió su derrota, luego de que la Corte Suprema estadounidense rechazara un recuento manual de varios miles de boletas controvertidas en el clave estado de la Florida.
Bill Clinton agradeció a Gore por los "ocho años extraordinarios de colaboración".
"También le estoy agradecido profundamente por haber expresado los sentimientos de todos nosotros, que estamos en desacuerdo con la decisión de la Corte Suprema pero que la aceptamos", añadió Clinton.
"Habló bien y de forma elocuente. Y el presidente George Bush le respondió, creo, con el mismo tono de generosidad", añadió el presidente saliente de Estados Unidos.
En una clara alusión a las cinco semanas de batalla jurídica sobre los votos cuestionados en Florida, Clinton agradeció al Congreso que haya prometido reflexionar sobre reformas para garantizar que "los votos de todos los ciudadanos puedan ser realizados y contados fácilmente".
El primer ministro británico, Tony Blair, rindió un sentido homenaje a Clinton "quien ha sido un amigo, un consejero", dijo.
Antes, como lo exige la cortesía política, Blair llamó por teléfono a Bush para felicitarlo y poco después sostuvo que "será un amigo de Gran Bretaña y un amigo de Europa".
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