Jerusalén | AFP
El presidente estadounidense George W. Bush se vio confrontado ayer miércoles a la violencia entre palestinos e israelíes justo cuando, desafiando el estado de ánimo general, se declaraba optimista sobre la posibilidad de que ambos alcancen un acuerdo de paz.
"Estados Unidos se mantendrá firme al lado de Israel y de los palestinos que no comparten la visión" de Hamas, el movimiento islamista que controla la franja de Gaza desde mediados de junio de 2007, dijo Bush.
El dirigente estadounidense viajó a Jerusalén para sumarse a los actos del 60º aniversario de la fundación del Estado de Israel y promover un acuerdo de paz.
"El objetivo de Estados Unidos" debe ser "hablar de esperanza en el futuro", agregó, prometiendo que seguirá trabajando para que la gente "razonable" que quiere vivir en paz con Israel "tenga la ocasión" de hacerlo, dijo Bush al inicio de la entrevista con su homólogo israelí Shimon Peres.
"Lo he visto más optimista de lo que me esperaba", dijo más tarde Peres sobre Bush, mientras éste iniciaba su encuentro con el primer ministro israelí Ehud Olmert.
Pero prácticamente al mismo tiempo, un cohete lanzado desde la franja de Gaza impactaba en un centro comercial en Ashkelon (sur de Israel) causando al menos 14 heridos, tres de ellos graves.
Según el Megen David Adom (equivalente en Israel a la Cruz Roja), entre los heridos se encuentran una madre y su hija (ambas en estado grave) y dos bebés.
El proyectil, aparentemente de tipo Grad, impactó de lleno en el centro comercial a una hora de gran afluencia de público.
La Casa Blanca condenó el ataque y acusó al grupo radical Hamas de "no estar interesado en la paz", dijo el portavoz Gordon Johndroe.
"Israel no podrá tolerar la continuación de los ataques a civiles inocentes", había advertido Olmert tras entrevistarse con Bush, poco antes del ataque.
La visita de tres días de Bush a Israel, la segunda desde enero, comenzó con malos auspicios, entre negociaciones que patinan, nuevas sospechas de corrupción de Olmert y alarmantes tensiones en el vecino Líbano.
En Gaza, cuatro palestinos, entre ellos tres miembros de Hamas, murieron en unas operaciones del ejército israelí, según los servicios de emergencia palestinos.
Antes de emprender viaje, Bush repitió que confía en que israelíes y palestinos logren entenderse antes del final de su mandato en torno a un acuerdo que posibilite la creación de un Estado palestino.
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