Miami, Reuters
Bush, quien sucederá a Bill Clinton en la Casa Blanca el 20 de enero, cuando se convertirá en el mandatario número 43 en los 211 años de historia del país, será una especie de "conejillo de Indias" que deberá demostrar si un viejo maleficio apache ya desapareció.
Cuenta una leyenda que un jefe de una tribu de indios pieles rojas, molesto por ver como les eran arrebatadas sus tierras, lanzó una maldición de muerte contra los "jefes" blancos.
Más allá de cualquier especulación o fantasía, lo cierto es que desde 1840 fallecieron en la Casa Blanca siete de los ocho presidentes que resultaron electos o reelectos durante la conjunción de Júpiter y Saturno, que ocurre cada 20 años.
El único que sobrevivió fue Ronald Reagan, pero no debe olvidarse que sufrió un intento de asesinato y una grave operación de cáncer durante sus dos mandatos.
Hay visionarios de diferentes países que predijeron la muerte de esas primeras figuras y ya hay quienes han augurado que el primer presidente estadounidense electo para gobernar en el siglo XXI encontrará también la muerte durante su mandato. El mexicano Abel Quesada predijo en caricaturas publicadas el 17 de octubre de 1960 en el diario Excelsior la muerte de Kennedy y tres años más tarde ésta se convirtió en realidad. Lo cierto es que George W. Bush tendrá una "Espada de Damocles" pendiente sobre su cabeza, pues probar con su vida la vigencia del maleficio será más peligroso que cualquiera de las batallas electorales que tuvo que librar.
Descendientes de los pieles rojas afirman que como siete es un número cabalístico, la maldición pudo haber desaparecido al morir el séptimo presidente estadounidense en funciones, y Reagan lo demostró al sobrevivir a un atentado en 1981.
Otros descendientes de indios menos optimistas han dicho que el cuadragésimo presidente de Estados Unidos sólo tuvo suerte y que la maldición sigue vigente, pues estuvo cerca de la muerte en dos ocasiones.
La primera víctima del supuesto maleficio apache fue el noveno presidente (elegido en 1840), el demócrata William Henry Harrison (1773-1841), quien falleció de neumonía a los 68 años el 4 de abril de 1841, un mes después de haber asumido su cargo. El venerado Abraham Lincoln (1809-1865) fue asesinado de un balazo en la cabeza la noche del 14 de abril de 1865 por el joven actor pro esclavista John Wilkes Booth, cuatro años después de haberse instalado en la Casa Blanca.
Lincoln, electo en 1860 como el decimosexto presidente de Estados Unidos y primero republicano, murió a los 56 años, cuando decidió festejar la rendición, cinco días antes, de las Fuerzas Confederadas del Sur, al mando del general Robert Lee, y se fue al teatro a ver la obra "Nuestra Prima Americana". Después tocó su turno al republicano James A. Garfield (1831-1881), a quien el abogado Charles Guiteau mató de dos balazos en la estación de trenes Pennsylvannia, en Washington, el 2 de julio de 1881. Garfield, vigésimo mandatario, falleció el 19 de setiembre de 1881 a consecuencia del atentado. Había sido electo en 1880.
El republicano William McKinley (1843-1901), electo en 1900 como vigesimoquinto presidente estadounidense, fue víctima del anarquista Leon Czolgosz, quien el 6 de setiembre de 1901 aprovechó la Exposición Panamericana de Búfalo para dispararle a quemarropa con un revólver escondido. Ocho días más tarde, McKinley falleció.
El quinto presidente que encontró la muerte en su mandato fue el vigesimo noveno, electo en 1920. Este fue el republicano Warren D. Harding (1865-1923), quien falleció de un ataque al corazón el 2 de agosto de 1923 en San Francisco, según algunos historiadores en misteriosas circunstancias.
El trigesimo segundo presidente, Franklin Delano Roosvelt (1882-1945), fue reelecto en 1940. Murió de una hemorragia cerebral el 12 de abril de 1945, apenas unos días antes de que finalizara la Segunda Guerra Mundial, mientras estudiaba documentos en la oficina oval de la Casa Blanca.
El demócrata John F. Kennedy (1917-1963) fue elegido en 1960 como el presidente más joven de la historia del país y fue el primer mandatario católico-romano de Estados Unidos. Kennedy fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas, en un atentado que aún motiva dudas. Reagan, un republicano elegido en 1980 y el mandatario número 40 en la lista presidencial, escapó con una bala en el pecho el 30 de marzo de 1981, cuando John Hinckley hijo le disparó frente a las cámaras de televisión cuando salía de un hotel en Washington. El 13 de julio de 1985, durante su segundo mandato, Reagan estuvo ocho horas en el quirófano para que le extrajeran pólipos cancerosos del estómago y al sobrevivir, según algunos creyentes de la leyenda, pudo poner fin al maleficio apache. Si fue así, George W. Bush deberá probar el fin del maleficio apache sobreviviendo a su mandato.
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