Florianópolis, Brasil, Reuters
El mandatario dijo a Reuters en una entrevista que la demora se hubiera producido por el diferencial arancelario que existe entre Chile y el bloque comercial que integran Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, al cual está asociado.
"Para negociar junto con el Mercosur tendríamos que tener los aranceles del Mercosur, pero Chile tiene un 8 por ciento de arancel y Mercosur 14 por ciento. Y como lo que se negocia es libre comercio es más fácil llegar a un acuerdo partiendo de nuestro arancel", afirmó el presidente de Chile en Florianópolis.
Los socios principales del Mercosur mostraron su irritación cuando Estados Unidos anunció el 29 de noviembre que negociaría con Chile un acuerdo bilateral de libre comercio.
El enojo se produjo porque Chile estaba negociando al mismo tiempo su adhesión plena al Mercosur, proceso que quedó momentáneamente interrumpido.
Pero, durante la cumbre de presidentes del Mercosur, clausurada el viernes en la capital del sureño estado de Santa Catarina, Brasil, los presidentes del bloque bajaron el tono al malestar inicial hacia Chile.
"Si nos hubieran comunicado un poco antes el asunto (de la negociación) el ruido político causado podría haberse evitado. Son cosas de la vida", sostuvo el presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso.
Consultado sobre si su país no tendría una posición de desventaja negociando con Estados Unidos, Lagos dijo que "no se trata de que tengamos más o menos fortaleza. Estamos juntos (con el Mercosur) en los grandes temas. (...) Se trata de una cuestión de libre comercio, (...) cuántos son los aranceles de Estados Unidos, cuántos los de Chile y cómo hacemos para bajarlos".
Lagos, primer presidente socialista desde el regreso de la democracia a Chile en 1990, reconoció que la negociación para tener libre comercio con Estados Unidos será compleja y difícil, en especial cuando se definan las condiciones de acceso de los productos andinos al mercado estadounidense.
"Pero no hay peor gestión que la que no se intenta", dijo.
Estados Unidos mantiene aranceles especiales a productos chilenos como el salmón, y también ha colocado barreras a envíos chilenos de frutas.
Chile es una de las economías más abiertas del mundo, no sólo por su bajo arancel externo, sino porque su comercio exterior representa 50 de su Producto Interno Bruto (PIB).
En el caso de Brasil, su comercio exterior representa apenas 12 por ciento de su PIB.
El Mercosur, Chile y el otro país asociado, Bolivia, suscribieron durante la cumbre de Florianópolis un acuerdo de metas macroeconó¡0micas comunes que imponen límites en materia monetaria y fiscal, con el objeto de mostrar el compromiso de estos países con la baja inflación y la disciplina económica.
"Las metas firmadas las hemos cumplido en exceso. Se acordó no más de 5 por ciento de inflación y nuestra meta es de entre 2 y 4 por ciento", aseveró Lagos. "Dijimos no más de 3 por ciento de déficit fiscal y tenemos como política para los próximos seis años un superávit estructural de 1 por ciento sobre el Producto Interno Bruto (PIB). Pero las metas nos parecen buenas porque ayudan a los países de la región y eso nos ayuda también a nosotros", añadió.
El mandatario puntualizó que es más importante tener políticas de convergencia macroeconómica que aranceles comunes para evitar devaluaciones bruscas, porque cuando un país devalúa 50 por ciento los aranceles carecen de valor.
En 1999, Brasil produjo un fuerte impacto en los flujos comerciales del Mercosur porque devaluó su moneda en más de 50 por ciento.
"Nos interesa pertenecer al Mercosur, porque es el bloque regional en el cual nos queremos integrar política, económica, social y culturalmente" indicó Lagos, aunque remarcó que su país cuenta con autonomía para negociar acuerdos comerciales en forma individual.
"Es de esta manera como hemos negociado con Canadá, con México, y ahora lo hacemos con la Unión Europea, Japón y Estados Unidos", afirmó.
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