ELuego de seis años en la selva colombiana, la ex candidata presidencial no pudo contener las lágrimas en el reencuentro con Melanie y Lorenzo. Los hijos esperaron dentro a Betancourt tomados de la mano, según constató una periodista de la AFP que viajó en el avión especial de la presidencia francesa.
"Estoy muy orgullosa de ellos que lucharon solitos y dieron una batalla hermosísima" por mi libertad, dijo Betancourt tras abrazarlos y recordar que la última vez que los había visto eran apenas unos niños.
En el Airbus A-319 que llevará el viernes a Betancourt a París, viajaba una delegación de 30 personas, entre ellos la hermana de la ex rehén, Astrid Betancourt, el ex esposo de Ingrid, Fabrice Deloye, y el canciller francés, Bernard Kouchner.
En un mensaje desde la pista de la base aérea militar de Bogotá, Betancourt llamó a los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, a restablecer la "confianza con el presidente (colombiano Alvaro) Uribe".
Pidió además que junto a otros gobernantes de América Latina, entre los que mencionó a la argentina Cristina Kirchner, "ayuden a la liberación de los secuestrados, no a fortalecer la guerra en Colombia".
Chávez reaccionó felicitando a Colombia y declarando su disposición para ayudar hasta que se libere el último rehén; mientras el gobierno de Correa advirtió que no restablcerá las relaciones diplomáticas con Colombia. El canciller Kouchner agradeció a Uribe y al pueblo colombiano su "lucha por la liberación" de los rehenes en poder de las FARC, y dijo que París continuará apoyando los esfuerzos por los otros 24 rehenes.
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