Brasil podrá darle el último adiós a Adelir de Carli, mundialmente conocido como el cura volador, después de que el remolcador Anna Gabriela (que presta servicios a la petrolera estatal, Petrobras) hallase los restos de un cuerpo flotando en alta mar que podrían pertenecer al sacerdote.
De Carli se hallaba en paradero desconocido desde el pasado 20 de abril, cuando intentó la insólita proeza de surcar los cielos durante 180 kilómetros agarrado a mil globos de fiesta.
Es cierto que este sacerdote católico, de 42 años, pretendía batir un récord y permanecer durante veinte horas en el aire, pero detrás de su hazaña había una causa justa: quería sensibilizar a la población y a las autoridades de su país sobre las condiciones en las que trabajan los camioneros brasileños y sus necesidades.
Un hombre inició vuelo en una silla sostenida por 150 globos con helio, en un intento por completar una travesía desde Bend, en el centro de Oregon, hasta Idaho. Kent Couch llevaba un paracaídas ayer por la mañana cuando se despidió de su esposa y sus hijos, acarició a su perro y despegó al amanecer desde su estación de gasolina. Este es el tercer vuelo de Couch en una silla de césped en muchos años. El aeronauta espera que le vaya menor que el año pasado, cuando voló 310 kilómetros antes de quedarse sin helio y verse obligado a aterrizar en las malezas del norte de Oregon.
Un robot de vigilancia recorrerá durante la noche las oficinas de una empresa japonesa para expulsar a los empleados adictos al trabajo que se quedan haciendo horas suplementarias, anunció Alsok, una empresa privada de seguridad que creó este coloso sobre ruedas.
Este "inspector cibernético" es capaz de recorrer la empresa de noche y detectar eventuales anomalías.
Comentarios (beta!)