Durante la interna demócrata Obama había basado su campaña en una fuerte oposición a la guerra impopular entre los estadounidenses, pero el jueves ajustó su discurso y prometió una "cuidadosa evaluación" de su política al regreso de un viaje a Irak previsto para este mes, su primera visita en dos años.
El senador por Illinois (norte) enfrenta una intensa campaña de desprestigio de parte de McCain, que califica a su estrategia sobre Irak ocupado desde la invasión estadounidense de 2003 de "humillante para Estados Unidos".
Presionado por las declaraciones desde el bando rival, Obama llamó el jueves a la prensa durante una gira por Dakota del Norte (norte) para anunciar que podría "pulir" sus políticas después de hablar con los mandos militares estadounidenses en Irak.
Pero pocas horas después, llamó a una segunda conferencia de prensa para insistir en la falsedad de los dichos de McCain, que lo acusa de haber dado un giro de 180 grados en sus planes para la ocupación.
"No vi ninguna información que contradiga la idea de que podemos traer a nuestras tropas de forma segura, a un ritmo de una a dos brigadas por mes", dijo Obama.
Los intentos por aclarar sus planes de gobierno antes de viajar a Irak provocaron una respuesta triunfal del equipo de McCain, que apoya la campaña militar y defiende los esfuerzos actuales desplegados para la guerra.
Así, el comité nacional del Partido Republicano reaccionó inmediatamente acusándolo de ser un 'veleta' que deja la duda sobre su posición.
"El problema de Obama con Irak (es que) desprecia incluso el principio de su candidatura y lo muestra como un politiquero típico", afirmó el portavoz del comité nacional republicano, Alex Conant.
El senador demócrata basó gran parte de su campaña electoral partidaria en la promesa de retirar en 16 meses a casi todas las tropas desplegadas en Irak, argumento que le permitió, según los analistas, imponerse a Hillary Clinton en la disputa por la candidatura presidencial del partido.
"En mi primer día como presidente traeré al conjunto de jefes de personal y les daré una nueva misión, y eso será terminar esta guerra", puntualizó Obama, que además acusó a los periodistas de creerse los dichos de McCain.
Los analistas aseguran que terminadas las elecciones primarias Obama movió sus posiciones hacia el centro, para ganarse los favores de un electorado más amplio en las presidenciales de noviembre en Estados Unidos.
"Es típico en las campañas presidenciales llevar la batalla de las primarias con posiciones extremas y luego inclinarse suavemente hacia el centro con el fin de atraer al mayor número de votantes en la elección general", consideró el politólogo Costas Panagopoulos.
"Creo que para Obama es particularmente decisivo ya que, en buena medida, no puede alejarse demasiado de su pasado (político), que es uno de los más liberales del Congreso", agregó el experto de la Fordham University de Nueva York.
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