Asunción | AFP
Nuevos comandantes de Ejército, Armada y Aeronáutica asumieron ayer en Paraguay, tras sorpresivos cambios en las Fuerzas Armadas decididos anoche por el presidente Fernando Lugo, en el marco de rumores sobre un golpe de Estado.
La de anoche es la tercera limpieza en los altos mandos que realiza Lugo desde que asumió el gobierno, en agosto del año pasado.
Estos cambios se producen dos días después de que el presidente admitiera que existen "pequeños bolsones" en la milicia que "pueden tener cierta debilidad y que podrían ser utilizados por la clase política".
En la misma ocasión, consultado por la prensa sobre rumores de inquietud militar, Lugo negó los rumores de golpe y defendió a las Fuerzas Armadas en cuanto institución.
"Yo les puedo asegurar como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas que institucionalmente no existe ningún peligro de golpe de Estado promovido por el estamento militar", expresó.
Entre los cambios decididos, el comandante del Ejército, general de brigada Juan Oscar Velázquez, fue reemplazado por el general de brigada Bartolomé Ramón Pineda, pero el primero sería el próximo jefe de las fuerzas militares.
En la Fuerza Aérea fue reemplazado el general de brigada Darío Dávalos Núñez por el de igual graduación Hugo Aranda Chamorro.
En la Armada, el contraalmirante Egberto Orué Benegas asumió en reemplazo de Claudelino Recalde Alfonso, de la misma graduación.
El máximo jefe del estamento, el comandante de las fuerzas militares, contraalmirante Cíbar Benítez, permanece por ahora en el cargo, aunque fuertes versiones indicaron que será removido en pocos días más.
En fuentes políticas es fuerte la versión de que Benítez sería cambiado por el general Velázquez, reemplazado ahora como comandante del Ejército, a quien se menciona como un hombre de confianza de Lugo.
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