Cisjordania | AFP
Abas, que en su discurso expresó su frustración ante el bloqueo del proceso de paz, se mantiene en su cargo hasta las elecciones generales del 24 de enero, elecciones que podrían ser aplazadas debido a las divisiones internas palestinas.
Los adversarios de Abas denuncian una nueva "maniobra táctica" del presidente que, a lo largo de su carrera, blandió varias veces la amenaza de la renuncia sin nunca concretarla.
Sin embargo, sus partidarios consideran que ese gesto fuerte ilustra la exasperación del pueblo palestino, cansado de un proceso de paz con Israel que no concretó ningún avance desde su lanzamiento en Oslo en 1993, mientras que la colonización israelí seguía avanzando a través de hechos consumados difícilmente reversibles.
Mahmud Abas "sigue creyendo en la virtud de una solución negociada pero no puede continuar sin obtener algo de los norteamericanos", señaló el viernes el analista palestino Hani al Masri.
El número uno palestino, que había depositado una gran esperanza en el presidente Barak Obama, recibió como una ducha fría el cambio de posición de Estados Unidos, que exige que los palestinos abandonen la condición previa de un cese de la colonización para el reinicio de negociaciones con Israel. Abas, cuya popularidad se derrumbó en las últimas semanas, "quiso enviar un mensaje fuerte a Estados Unidos e Israel para expresar hasta qué punto la opción moderada que él representa se encuentra en peligro", estimó, por su parte, el politicólogo Naji Sharrab. La decisión de Abas, 74 años, anunciada el jueves, se produce en el momento en que el proceso de paz está completamente bloqueado debido a que Estados Unidos no logró convencer a Israel que congelara totalmente la colonización. Medio millón de israelíes viven en Cisjordania y Jerusalén Este, anexadas en 1967.
Abas no ocultó su decepción ante la política del gobierno de Obama. "Nos congratulamos y fuimos optimistas cuando Obama anunció la necesidad de un cese completo de las colonias israelíes", dijo Abas. "Nos sorprendió el apoyo (ulterior) a la posición israelí", dijo Abas refiriéndose a las declaraciones de Hillary Clinton el fin de semana pasado en Jerusalén. En esa ocasión, Clinton apoyó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu que pedía una reanudación de las negociaciones sin condiciones y aceptaba sólo un cese parcial de la colonización.
Aunque días después Clinton dio marcha atrás, sus declaraciones sorprendieron, provocando incomprensión, cuando no cólera, en el campo palestino.
Los israelíes, que se abstuvieron de comentar públicamente el anuncio del presidente palestino, prefieren, por su parte, que el pragmático y moderado Abas permanezca en su puesto.
Abas podría "cambiar su posición por la presión popular o de las instancias políticas" palestinas, señaló Sharrab, de la Universidad Al Azhar de Gaza.
Los cuadros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y del partido Fatah, ambas dirigidas por Abas, ya le comunicaron al presidente que rechazaban su decisión y que seguían considerándolo como su candidato a la presidencia de enero próximo.
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