ISIDORO GILBERT
Según los organizadores de esta primera protesta nacional, en todo el país el corte de rutas superó los 200 y se movilizaron más de 100 mil trabajadores, aunque un dirigente sindical subió la cifra a 170 mil. El gobierno buscó minimizar la movilización bajándola a cinco mil personas.
La protesta representó un nuevo y tenso momento de la crisis económica, política y social, y un desafío, ayer un suceso, para el flamante movimiento nacional de los "piqueteros", como se conoce a los grupos que desde hace más de tres años bloquean las carreteras para expresar su desacuerdo con el modelo social y económico vigente.
Este método de reclamo surgió espontáneamente, pero fue creciendo en organización y como se vio en la víspera, en coordinación como lo resolvió la Asamblea Nacional de este sector del 24 de julio. El método: interrumpir al mismo tiempo la circulación de vehículos en más cerca de 200 puntos del país, que originalmente debían ser medio centenar. No dejaron a los que querían circular sin salida, en todos los casos, hubo alternativas para el tránsito, lo que no quitó tensión a cada corte.
El líder nacional de los piqueteros, el ex concejal del Frepaso, Luis D'Elía, dirigente de la Central de Trabajadores Argentinos, junto al referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete, impusieron moderación a esta primera jornada de lucha e incluso advirtieron que eran "provocadores" quienes cometieron algunos desmanes en Florencio Varela, en el gran Buenos Aires. No es la única controversia interna donde el llamado Polo Obrero, que orienta el trosquista Partido Obrero, busca imponer su programa radical y una salida política a la crisis con la renuncia del Presidente y la convocatoria a una Constituyente que cree un nuevo poder.
No terminan aquí las tendencias. Es creciente, además, la presencia del Partido Comunista Revolucionario (PCR) de tendencia maoísta, que empuja a favor de un "argentinazo" y considera, como las otras corrientes, la jornada de la víspera como un ensayo general para otros cortes convocados para las próximas semanas cada vez elevando las horas de movilización.
De hecho los cortes de rutas y calles hicieron caer el tránsito normal al extremo que las grandes avenidas lucieron como una día no laborable.
El principal corte se realizó en el partido de La Matanza, sobre la ruta número 3, donde campearon las figuras de D'Elía y Alederete, que convocaron a la resistencia civil ante un multitud.
El gobierno presentó una denuncia ante la Justicia federal para advertir que la instalación de "piquetes" podía constituir un delito. Las autoridades consideran que quienes participaron en la protesta pueden ser acusados de los delitos de "alteración del orden público, intimidación, vulneración de derechos, apología del ilícito y atentado contra el orden institucional y la vida democrática".
Los incidentes fueron mínimos y pero algunos jueces ordenaron la captura de dirigentes piqueteros como el caso de Alderete. Los servicios de inteligencia difundieron que los "piqueteros" se "preparan para atacar" a los agentes de seguridad si pretendan apagar las protestas. "Le pedimos al Gobierno que no amenace con más represión. Hacemos responsable al presidente Fernando de la Rúa de la vida y seguridad de todos los 'piqueteros'", subrayó D'Elía. Este, dirigente de la Federación Tierra y Vivienda, había prometido y cumplió que no habría bloqueos en los principales accesos a Buenos Aires y advirtió que, si eso sucede, los responsables serán gente que "trabaja para el Ministerio del Interior o la Secretaría de Inteligencia del Estado".*
Comentarios (beta!)