Scilingo, que en las próximas horas ingresará en la cárcel madrileña de Soto del Real, se encontraba hasta ahora en libertad provisional, con prohibición de abandonar el país.
Según el juez, no existe otra posibilidad que la "prisión provisional incomunicada", del acusado para evitar su eventual fuga y garantizar su sujeción al proceso penal al que está sometido en España.
Garzón, que en 1996 abrió en la Audiencia Nacional --máxima instancia penal española-- un vasto procedimiento judicial contra militares torturadores durante la última dictadura argentina (1976-83), adoptó esta decisión a instancias de la acusación popular.
El juez procesó en 1999 a Scilingo junto a otros 97 argentinos, entre los que figuran varios miembros de las Juntas Militares, todos ellos acusados también por delitos de genocidio, terrorismo y torturas cometidos entre 1976 y 1983.
Durante una "vistilla" celebrada este martes en la Audiencia Nacional el ex militar argentino pidió en un escrito permanecer en situación de "libertad vigilada", pero finalmente se impuso ante el juez la posición de la acusación, afirmando que el ingreso en prisión constituye "la única alternativa para impedir la huida del acusado".
En un auto de 156 páginas, Garzón afirma que "la intención real y verdadera" de Adolfo Scilingo "es la de sustraerse a la acción judicial por encima de su proclamado interés de que el proceso continúe con él en libertad".
"Esta hipótesis no puede asumirse, vista la gravedad del caso, la nacionalidad del procesado y la imposibilidad de persecución de los hechos en Argentina en contra suya", afirma el juez.
Los abogados de la acusación personada en la causa pidieron la encarcelación de Scilingo 11 días después de que el Tribunal Constitucional anuló los autos en los que el juez Garzón ordenó retirar el pasaporte al ex militar argentino, prohibiéndole abandonar el país. Al justificar la anulación, el Tribunal dijo que el juez había "lesionado el derecho a la libertad personal" de Scilingo.
Scilingo fue procesado por Garzón el 2 de noviembre de 1999, dos años después de haber viajado voluntariamente desde Buenos Aires a Madrid para confesar ante el juez español su participación en los denominados "vuelos de la muerte". Durante estos vuelos militares, decenas de opositores al régimen militar argentino fueron lanzados de noche al mar, vivos o inconscientes, desde helicópteros o aviones en vuelo sobre el océano Atlántico.
Hasta ahora, el ex oficial de la marina argentina ha estado sometido al régimen de "libertad provisional" por decisión del juez Garzón, con obligación de comparecer semanalmente ante su juzgado.
En los fundamentos jurídicos del auto emitido este martes, el magistrado afirma:
"Siendo los hechos gravísimos e integrando los mismos delitos de genocidio, terrorismo y torturas", por los que está procesado Scilingo, "este instructor entiende que al día de hoy, de acuerdo con el principio de proporcionalidad no existe ninguna otra posibilidad para garantizar efectivamente la sujeción al procedimiento del señor Scilingo, distinta a la prisión provisional incomunicada".
Por otra parte, el juez afirma que la colaboración con la Justicia alegada por Scilingo para mantenerse en libertad, "es un elemento ajeno a la decisión" judicial de este martes, "basada exclusivamente en las circunstancias expuestas y que hacen diferente este caso de cualquier otro que afecte a un no nacional".
"La huida y regreso a su país de origen" del procesado, "haría inviable la continuación del procedimiento ni tan siquiera por vía de extradición", afirma categóricamente el juez Garzón.*
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