"Es una barbaridad, una irresponsabilidad en toda la extensión de la palabra" identificarme como el asesino del "Che", dijo Prado en sus primeras declaraciones a la prensa tras el escándalo de la semana pasada cuando en una recepción un crítico de arte lo insultó.
"A la salud del 'Che' ¡asesino!", le espetó Alberto Híjar, arrojándole una copa de vino en el rostro a Prado --ya anciano y en silla de ruedas desde 1981--, en medio de una velada literaria.
Híjar, crítico de arte mexicano, es un conocido simpatizante de la izquierda y amigo del subcomandante zapatista Marcos.
Tras calificar de "penoso incidente" el altercado con Híjar, Prado justificó su desempeño en esos años y aseguró que cumplió su deber como militar.
"Yo conduje una operación militar y capturé al 'Che'Guevara. Ese es un hecho registrado en la historia. Estoy plenamente consciente de ello y soy responsable. Cumplí una tarea como correspondería a cualquier militar profesional en su país ante una invasión extranjera", dijo Prado, designado a comienzos de año embajador ante México.
"Lean los libros de historia. No le toqué un pelo al señor Guevara. Cumplí mi labor como un profesional. Lo capturé y lo entregué a mis superiores. No tuve nada que ver con la ejecución", añadió.
Prado, postrado en silla de ruedas desde 1981 cuando un disparo accidental le causó lesiones que lo dejaron inválido, era capitán del Ejército boliviano cuando el "Che" realizaba su campaña en ese país.
La captura del "Che" fue en la zona conocida como Quebrada del Yuro el 8 de octubre de 1967 y --según Prado-- después de la detención del guerrillero procedió a entregarlo a sus superiores.
"Ni siquiera supe lo que pasó sino hasta muchas horas después", dijo, en referencia a su ejecución.
"Acusarme a mí de asesino, yo, que no le he tocado un pelo al señor Guevara, me parece injusto", sostuvo el actual embajador boliviano, para añadir que al momento de su captura, no había indicios de que el guerrillero iba a ser ejecutado.
"Ya habíamos capturado a otros guerrilleros en otras operaciones y estaban siendo procesados por la Justicia Militar, de manera que no había ningún antecedente que me haría pensar que podría ser ejecutado", subrayó.
Prado es militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Bolivia desde hace 10 años y, entre otros cargos, ha sido embajador en Gran Bretaña.*
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