El ministro británico para Irlanda del Norte, John Reid, debe anunciar antes del próximo domingo la paralización del gobierno local, compartido entre católicos y protestantes, hasta que los partidos políticos encuentren un compromiso para relanzar el proceso de paz.
Pero "John Reid no va a tomar esta decisión de forma precipitada, todavía es posible un avance", confió a la AFP un portavoz del ministro. "En primer lugar consultará a su homólogo irlandés, Brian Cowen, este jueves", dijo el vocero.
"Hay numerosas soluciones posibles", precisó el portavoz. "Una es la suspensión de las instituciones para permitir nuevas negociaciones o el anuncio de la disolución de la Asamblea y convocación de nuevas elecciones".
En su mensaje, el Ejército Republicano Irlandés (IRA) se abstuvo de precisar cuándo pretende comenzar a neutralizar su arsenal, frente a las exigencias de los protestantes unionistas.
"Los jefes del IRA confirmaron haber aceptado modalidades que permitan poner (sus) armas fuera de uso de forma completa y verificable de acuerdo con la comisión internacional encargada del desarme de los paramilitares", dice el comunicado del ejército clandestino.
"Demasiado poco, demasiado tarde", tal es el veredicto del Partido Unionista del Ulster (UUP), principal formación protestante sobre esta concepción del IRA, ya anunciada el pasado lunes por el general canadiense John de Chastelain.
"Los republicanos pueden todavía salvar el proceso y la Asamblea reaccionado, pero si se niegan a reaccionar, serán ellos quienes hayan puesto las instituciones en peligro", advirtió el jefe del UUP, David Trimble.
"Creo que es un paso significativo, en la buena dirección", aseguró Michael Mc Gimpsey, ministro unionista de la Cultura en Irlanda del Norte, "pero no es suficiente para permitir la reelección de David Trimble a la cabeza del ejecutivo semiautónomo.
Trimble dimitió de su puesto de Primer Ministro de la provincia el pasado 1º de julio para protestar contra el no desarme del IRA.
"La desventaja de convocar a nuevas elecciones es que apenas se anuncia una fecha, los partidos norirlandeses sólo piensan en endurecer sus posiciones y el diálogo se vuelve cada vez más difícil", declaró un portavoz del gobierno irlandés.
En un escenario tal, el proceso de paz podría estar "herido de muerte" si los extremistas del reverendo protestante Ian Paisley y los otros opositores a los acuerdos del Viernes Santo confirmasen sus buenos resultados registrados en las elecciones legislativas y municipales de junio pasado.
Paradójicamente, Ervine, jefe de la "vitrina" legal de uno de los principales grupos armados protestantes, considera que la naturaleza del comunicado del IRA es "alentadora".*
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