ALEJANDRO GOMEZ - LA HABANA
Excesivo trabajador, el estadista cubano sufrió una ligera fatiga en junio pasado durante una concentración pública en un poblado de esta capital, ocasionada --según él mismo explicara poco después-- por haber estado muchas horas sin descansar ni ingerir alimentos.
Contrario a lo que muchos esperaban, Fidel Castro no disminuyó su ritmo de labor y aparece constantemente en actos y concentraciones que se realizan en la isla caribeña, enfrascada desde hace unos 20 meses en lo que aquí se denomina Batalla de Ideas (enfrentamiento ideológico) contra Estados Unidos, que desde hace más de cuatro decenios busca, sin éxito, cualquier método para sacarlo del poder.
De manera a veces prácticamente increíble, el mandatario cubano ha resultado ileso a los más de 600 planes de atentados criminales preparados en su contra, el más reciente de ellos en Panamá, durante su participación en la Cumbre Iberoamericana que se efectuó en esa nación en noviembre de 2000.
Desde muy joven, Fidel Castro se incorporó a las luchas por la justicia social y contra los gobiernos de la Isla que respondían a los intereses de Estados Unidos, en especial a la dictadura de Fulgencio Batista, quien dio un golpe de Estado en marzo de 1952.
Poco más de un año después, comandó un grupo de más de un centenar de jóvenes que asaltaron el Cuartel Moncada, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, la segunda fortaleza en importancia del país.
Aunque esa acción resultó un fracaso desde el punto de vista militar, marcó el inicio de la lucha insurreccional contra la dictadura batistiana, que concluyó cinco años, cinco meses y cinco días después con el triunfo de la Revolución cubana, el 1 de enero de 1959.
Detenido tras el asalto al Moncada, Fidel Castro asumió su propia defensa en el juicio seguido en su contra, alegato conocido como la Historia me absolverá, en el cual hace un análisis crítico de la situación existente en la Isla y revela el programa que aplicaría en caso de tomar el poder.
Al salir de prisión en mayo de 1955, gracias a movilizaciones populares a favor de una amnistía, Fidel Castro se dirige a México, donde prepara una expedición y en diciembre de 1956, junto a 81 seguidores, desembarca en las costas del oriente cubano para, desde la Sierra Maestra (el mayor macizo montañoso del país) dirigir la lucha guerrillera contra Batista.
Tras la derrota de la dictadura, Fidel Castro conduce el proceso revolucionario instaurado en el país y la estrategia del gobierno se basó en los puntos delineados por él en la Historia me absolverá.
Educación y salud gratuitas para todos los cubanos, justicia social y equitativa repartición de la tierra y la vivienda, entre otros, son algunos de esos aspectos que, 42 años después, junto al desarrollo cultural y deportivo, colocan a Cuba entre las naciones con mejores índices en esos campos.
En estos más de cuatro decenios, la Revolución cubana ha atravesado por diferentes dificultades, la mayoría de ellas motivada por el férreo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Todavía hoy, la Isla enfrenta las consecuencias del derrumbe del Socialismo en Europa del Este y en la desaparecida Unión Soviética a finales de los 80 y principios de los 90, países con los cuales mantenía el 85 por ciento de su comercio.
Sin embargo, la crisis económica padecida por los cubanos durante casi 10 años, de la que desde hace unos pocos años comienzan a sentirse síntomas de mejoría, no debilitaron el liderazgo de Fidel Castro, quien continúa gozando del favor popular.
El carismático estadista, de una oratoria que le ha permitido implantar records, tanto por lo de largas como corta duración, es admirado por sus seguidores y respetado por sus detractores, quienes no dejan de reconocer su indiscutible mérito de haber convertido a Cuba en una nación verdaderamente independiente y soberana.
Los inobjetables éxitos educativos, sanitarios, científicos, culturales y deportivos de la mayor de las Antillas se deben en gran medida a su empeño y dedicación a trabajar por el bien del país.
Pero Fidel Castro no es dado a los alagos ni a celebrar su fecha de nacimiento, porque como dijo hace pocos días a la prensa "mi cumpleaños es todos los días".
No obstante, en ocasión de su aniversario 70, en 1996, recibió numerosos reconocimientos de niños, adolescentes, estudiantes, trabajadores y otros sectores de la sociedad cubana.
Entre los homenajes de ese entonces se halla el documental "Fidel", de la realizadora Estela Bravo.
A través de los más trascendentales acontecimientos de la Revolución cubana, el filme recoge los principales aspectos de la vida del Presidente cubano, así como las apreciaciones de relevantes personalidades mundiales, entre ellas escritores, politólogos, religiosos y luchadores sociales.
Aunque nada ha trascendido todavía aquí sobre su cumpleaños 75 es casi seguro que nuevamente los cubanos lo celebrarán por lo alto, más aun después de su leve indisposición, que dejó a sus enemigos en el exterior con la copa en la mano y preocupó a quienes lo aprecian. *
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