El nuevo atentado golpeó a Israel tres días después de otro perpetrado en Jerusalén oeste, contra el cual el Estado hebreo respondió poniendo fin a las actividades palestinas en la ciudad santa.
Este domingo por la tarde, un kamikaze palestino hizo estallar un cinturón repleto de explosivos en un café de Kiryat Motzkin, en la periferia del puerto de Haifa, falleciendo de inmediato y causando 15 heridos, según balance policial.
El atentado fue reivindicado por el movimiento radical Jihad Islámico, responsable de una serie de ataques sangrientos en Israel desde 1994.
El Hamas, otro movimiento radical islámico, saludó el atentado de Haifa. También lo hizo Irak.
El jueves, un kamikaze del Hamas se suicidó en un atentado en una pizzería de Jerusalén Oeste, causando 15 muertos y 80 heridos.
Según la prensa israelí, habrá respuesta militar a este nuevo atentado, ya que el ejército opera desde hace semanas según consignas de reacción inmediata a todo ataque palestino.
La mayor parte del personal de los principales puestos de policía y edificios de la seguridad palestina en Gaza fueron evacuados la noche de este domingo, ante eventuales represalias israelíes tras el atentado de Haifa, según fuentes palestinas.
A pesar de la ola de críticas internacionales, Israel continuó este domingo su ofensiva contra los intereses palestinos en Jerusalén Este.
Horas después del atentado de Jerusalén del jueves, fuerzas israelíes ocuparon y cerraron la Casa de Oriente, sede oficiosa de la OLP y símbolo de las aspiraciones de los palestinos a un Estado independiente con Jerusalén Este como capital.
Además, cerró una decena de oficinas palestinas en el sector oriental de la ciudad, ocupada y anexada por Israel en 1967.
Estas medidas pusieron fin "a las actividades de la Autoridad Palestina en Jerusalén", anunció este domingo la presidencia del Consejo israelí.
La soberanía de Israel sobre Jerusalén este no es reconocida por la comunidad internacional.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, pidió en un comunicado que la "ocupación" de la Casa de Oriente "cese sin demora".
En reacción a la ocupación por parte de Israel de la sede de las Telecomunicaciones Palestinas en Abu Dis, Annan "insiste para que la ocupación de la Casa de Oriente y de los otros edificios (palestinos) cese sin demora".
El secretario general de la Casa Blanca, Andrew Card, abogó por el restablecimiento del diálogo, aunque consideró que "difícilmente podrá existir mientras la Casa de Oriente siga sin estar ocupada por las organizaciones palestinas", declaró a la cadena estadounidense Fox News.
"Los israelíes han lanzado la batalla de Jerusalén. Los palestinos lucharán contra esta ocupación y resistirán por todos los medios", declaró el domingo Ahmed Qorei, presidente del Consejo legislativo palestino (Parlamento) en Abú Dis. "Llamamos a los palestinos y al pueblo árabe a manifestar su solidaridad participando en la huelga general prevista para el lunes", añadió.
Entre tanto, Sharon autorizó a Peres a negociar un alto el fuego con altos responsables palestinos, pero no con el presidente palestino Yasser Arafat, indicó este domingo a la AFP una fuente cercana al gobierno.
Peres podrá reunirse con responsables palestinos a condición de que esté siempre acompañado por un general, para asegurarse de que no se trata de "negociaciones políticas", añadió.
No hay "ninguna posibilidad" de alcanzar un alto el fuego sin la apertura de negociaciones con los palestinos, había declarado Peres por la tarde ante el Comité Central del Partido Laborista reunido en el kibbutz de Sheffayim, al norte de Tel Aviv.
"Algunos afirman que no se puede negociar bajo el fuego y lo acepto (...), pero hay que negociar para aplicar el alto el fuego", dijo. "Si no, no hay ninguna posibilidad. Si no hacemos un gran esfuerzo (para iniciar negociaciones) el resultado será la continuación de la violencia a todos los niveles y el refuerzo de (el movimiento islámico palestino) Hamas", añadió el canciller.
Por la mañana, en la reunión semanal del gabinete, exigió que el gobierno de unidad nacional inicie un diálogo con la Autoridad Palestina, argumentando que "la actual política no puede seguir", señaló la radio israelí.
En la misma línea se pronunció el Alto Representante de Política Exterior y Seguridad Común (PESC) de la Unión Europea (UE), Javier Solana, quien en una conversación telefónica con Peres condenó el atentado de Haifa, instándole a "restaurar la cooperación entre los servicios de seguridad palestinos e israelíes", dijo a la AFP su portavoz, Cristina Gallach.
El papa Juan Pablo II trató este domingo la cuestión de Medio Oriente durante la tradicional plegaria del Angelus --desde Castelgandolfo--, llamando a la "buena voluntad de los responsables políticos y militares" pues es "urgente hacer callar las armas".
Además del atentado de Haifa, este domingo una niña palestina de siete años murió alcanzada por un disparo israelí durante un tiroteo con civiles palestinos en Hebrón, informaron fuentes médicas.
Otros seis palestinos resultaron heridos en ese enfrentamiento, según las mismas fuentes palestinas.
La violencia desde que comenzó la Intifada, el 28 de setiembre pasado, ha causado 716 muertos, entre ellos 548 palestinos y 146 israelíes. *
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