La nueva fórmula bajo negociación es producto de la resistencia de Estados Unidos a otorgarle a Argentina otro paquete multimillonario de préstamos sin estrictas condiciones que aseguren una estabilidad financiera sostenible.
"Son gestiones que tienen complejidades", afirmó el viceministro de Economía, Daniel Marx, el sábado.
El negociador argentino, que lleva 10 días en intensas conversaciones con el FMI, dijo que se está tratando de armar un programa acorde con una nueva "arquitectura financiera internacional" que busca el gobierno de Estados Unidos.
Marx dijo que Estados Unidos está participando activa y constructivamente en las negociaciones que seguirán por varios días más.
El secretario del Tesoro norteamericano Paul O'Neill dijo el viernes que Washington está "trabajando para encontrar una manera de crear una Argentina sostenible" y que no sea una pérdida de dinero del contribuyente estadounidense.
Pese a que Argentina recibió en diciembre un paquete crediticio liderado por el FMI por 40.000 millones de dólares, O'Neill advirtió en una entrevista con CNN que el país sudamericano sigue en una situación "muy resbaladiza".
El titular del Tesoro afirmó que las instituciones financieras encabezadas por el FMI deben ser reformadas para mejorar su efectividad.
La preocupación de Washington y de inversores de Wall Street es que el gobierno argentino no sea capaz de eliminar el déficit fiscal que --luego de tres años de recesión y una deuda pública de 128.000 millones de dólares-- ha creado el fantasma del colapso financiero, una moratoria o una devaluación.
Un integrante del equipo negociador argentino confirmó que se están estudiando proyecciones a largo plazo del gasto fiscal en Argentina y de la carga de la deuda del estado.
"La sostenibilidad básicamente tiene que ver con los equilibrios fiscales a lo largo del tiempo, las proyecciones de deuda en distintos escenarios de crecimiento y las amortizaciones y requerimiento de financiamiento", dijo el sábado el funcionario, que no quiso ser identificado.
El negociador dijo que habrá una "serie de hitos" hasta el 2010 que Argentina tendrá que cumplir, pero que extenderá en el tiempo los "horizontes" de las finanzas públicas de Argentina, permitiendo recuperar la confianza internacional.
"Estamos hablando de 2010, de una serie de hitos en el camino que se van a ir construyendo y que darán más consistencia y soporte a la Argentina", dijo, luego de una reunión con siete técnicos del Tesoro en la sede del FMI.
"La situación es dramática en el corto plazo, pero a largo plazo es más manejable", agregó el funcionario argentino.
Las negociaciones, que llegaron a su décimo día el domingo, no incluyen una reestructuración de la deuda con el sector privado, dijo la fuente, pero podría haber más canjes de bonos, como el de casi 30.000 millones de dólares que Argentina logró colocar en marzo para posponer pagos financieros. El objetivo es convencer a los mercados financieros de que funcionará esta vez, a diferencia de las gestiones anteriores.
"Obtuvimos el blindaje en diciembre. En enero festejamos. En febrero empezó a desaparecer. Duró con suerte dos meses. Luego hicimos el megacanje. Salió una cosa enorme y en una semana se esfumó. Por eso hablan de sostenibilidad. Pasamos a una serie de hitos que se van a ir cumpliendo", dijo el negociador argentino.
El FMI reconoció que la ayuda ampliada para Argentina incluirá nuevos fondos, aún cuando Estados Unidos ha sido reacio a apoyar nuevos créditos abiertamente.
Las negociaciones se dan en un clima político en que voces conservadoras del Partido Republicano quieren que el FMI deje de ser el bombero de los incendios financieros mundiales para dejar que las fuerzas de mercado decidan la suerte de los países en aprietos.
Economistas estadounidenses han dicho reiteradamente que Argentina tiene una carga financiera insostenible y la solución pasa por una moratoria forzada. Fuentes del Tesoro dijeron que Estados Unidos no ha decidido aún qué hacer con Argentina.*
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