ISIDORO GILBERT, Argentina
Esa idea estuvo ligada explícitamente a otra: negociar la reestructuración de la deuda externa para que haya recursos que atiendan el crecimiento de un país estancado hace más de tres años y auxiliar a los sectores más carenciados.
Los discursos de Rodolfo Daer, secretario general de la CGT "oficial" y el del camionero Hugo Moyano, que lo es de la conocida como "combativa" o "disidente", coincidieron en centrar el fuego sobre el ministro de Economía Domingo Cavallo, que ayer estaba en Washington discutiendo la apertura de negociaciones sobre la deuda externa de la que aún no se conocen pormenores.
Hasta ahora, el llamado "blindaje" y un "megacanje" para postergar los pagos de la deuda, han fracasado. El gobierno, sin crédito externo e interno, dispuso ofrecer al FMI aplicar la política de déficit cero para zafar del default. El gobierno temió que del mitin surgiera una demanda explícita para que se alejara el presidente De la Rúa. La deslizó Moyano en su arenga cuando señaló que si el gobierno no tiene ideas o voluntad, el pueblo podrá reclamar que se llame a las urnas después de los comicios de octubre para elegir a su reemplazante. Se supone que en las legislativas habrá voto de castigo. "No les diremos por quién hay que votar. Les diremos por quién no hay que votar", anticipó Moyano. De hecho, salvo los hombres de Cavallo aliados al menemismo, no hay partido, ni siquiera el radical, que apoye la política oficial.
Los dos oradores apuntaron también contra la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, "por querer destruir los sindicatos".
Daer como Moyano le dieron el martes seguridades al ministro del Interior Ramón Mestre que garantizaban el orden del mitin, que transcurrió con normalidad. Según los organizadores, se congregaron 100 mil personas.
El reclamo para que se aleje Cavallo quedó explicitado en los dos únicos oradores, ambos peronistas aunque no encuadrados en las mismas líneas internas: Moyano es más heterodoxo, proclive a coincidencias más amplias.
De la movilización no participó la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), ni corrientes clasistas que tienden agruparse alrededor de las experiencias de los llamados "piqueteros" que agrupan a desocupados que recurren a los cortes de ruta entre otros estilos de movilización para hacer sentir sus reclamos.
En cierto modo, la formidable movilización de la víspera es también una respuesta de las dos CGT, en camino a unificarse nuevamente, para bloquear la hegemonía de hoy en las calles de la CTA y los piqueteros, que llevaron los últimos meses el peso de las movilizaciones de protesta, sobre todo desde el momento en que comenzó a aplicarse el plan de déficit cero.*
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