En la Cámara alta, en tanto, debido al sistema binominal vigente, el gobierno y la oposición repartieron en partes iguales los 18 cargos de senadores elegidos hoy.
Lagos superó con dificultad la primera prueba político-electoral, en un marco de alta abstención que superó el nueve por ciento y en un escenario de crisis económica que enfrenta el modelo exportador chileno.
A pesar de las dificultades en alcanzar sus metas sociales, Lagos logró dar mayoría a los candidatos de la coalición que lo respalda, con un 48,15 por ciento contra un 44,23 por ciento de la opositora Alianza por Chile.
La ventaja en la Cámara de Diputados es tan exigua que sólo le permitirá al gobierno aprobar proyectos que exigen quórum de simple mayoría y no los de quórum calificado, como las reformas constitucionales, por ejemplo.
Sobre la base de un 81,65 por ciento de los votos escrutados, que corresponden a 4,5 millones de sufragios escrutados, la Concertación por la Democracia logró un 48,15 y la mayoría de los 120 escaños de la Cámara de Diputados, además de nueve senadores.
En tanto la opositora Alianza por Chile (de derecha) alcanzó un 44,23, y aumentó su cantidad de diputados pero no hasta lograr mayoría, y consiguió también nueve senadores.
Entre los senadores ungidos por la coalición derechista se cuenta un escaño de senador para el almirante en retiro Jorge Arancibia, quien hasta junio pasado fue comandante en jefe de la Armada.
La primera proyección de la elección parlamentaria es favorable a la Concertación por la Democracia si se la compara con su votación en la última elección presidencial, cuando Ricardo Lagos obtuvo el 47,96 por ciento.
Sin embargo, el porcentaje es desfavorable si se le compararse con el 50,51 logrado en la elección parlamentaria de 1997.
La opositora Alianza por Chile, en tanto, al lograr el 44,23por ciento, retrocede respecto a la elección presidencial cuando su líder, Joaquín Lavín, obtuvo un 47,51 por ciento, pero avanza significativamente respecto al 36,26 por ciento alcanzado en las última elección parlamentaria.
Según el senador opositor Andrés Chadwick, la tendencia indica que "la Alianza por Chile va avanzando mientras la Concertación por la Democracia va decreciendo".
La oposición logró un triunfo adicional porque el principal partido de la Alianza por Chile, la Unión Demócrata Independiente, UDI, que reclama la herencia política de Augusto Pinochet, se convirtió en principal partido político al conseguir un 26,3 por ciento de los sufragios.
La UDI desplaza de ese sitial a la gubernamental Democracia Cristiana, primer partido político en Chile desde el año 1964, y que ahora pasó al segundo lugar con un 19,03 por ciento de los votos.
Debido al sistema binominal, la gubernamental Concertación por la Democracia logró mantener la estrecha mayoría en la Cámara de Diputados gracias a que dobló la votación de los candidatos opositores en dos distritos mientras la Alianza por Chile lo hizo en uno.
El mismo sistema binominal impidió cualquier doblaje en la elección para el Senado, donde oficialistas y opositores obtuvieron nueve escaños cada uno.
La mayoría en el Senado seguirá dependiendo de los senadores designados o institucionales, una institución heredada desde la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
La información oficial sobre el 81,65 por ciento de los votos deja al Partido Comunista al filo de la pérdida de su existencia legal pues obtiene hasta ahora un 5,23 por ciento y requiere un cinco por ciento para mantenerse vigente.
La elección arrojó también un 13 por ciento de votos nulos y blancos y más de un 4 por ciento de los electores acudió a cuarteles policiales para presentar excusas y no votar. *
Comentarios (beta!)