Adnane Zaka - El Cairo, AFP
Aislada por la comunidad internacional debido a su presunto apoyo al terrorismo, Libia franqueó este lunes en El Cairo una nueva e importante etapa hacia la normalización de sus relaciones con Occidente, al iniciar contactos con la Unión Europea con ocasión de la primera cumbre Europa-Africa.
Casi simultáneamente, el Partido Laborista del primer ministro israelí, Ehud Barak, anunció que su secretario general Rahanan Cohen había sido invitado a Libia para una visita sin precedentes en este país que no reconoce al Estado hebreo.
La invitación fue transmitida por el representante libio durante la tercera Conferencia Interparlamentaria sobre Seguridad y Cooperación en el Mediterráneo, reunida actualmente en Marsella, en el sur de Francia, según informaron los israelíes, para los cuales esta invitación es "una señal de que Trípoli está dispuesto a mejorar sus relaciones con Occidente".
Poco antes de la apertura de la histórica cumbre de El Cairo, el dirigente libio Muammar Khadafi se entrevistó con el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, cuatro meses después de un intento frustrado de Prodi que había invitado al dirigente libio a Bruselas, sede de la Comisión. El líder libio habló también con el primer ministro irlandés, Bertie Arhern.
El coronel Khadafi también debía entrevistarse con el presidente del gobeirno español, José María Aznar.
El encuentro Khadafi-Prodi es el primero de este tipo desde 1992, fecha de la entrada en vigor de las sanciones internacionales contra Libia por su presunto apoyo al terrorismo, sanciones que fueron suspendidas en abril de 1999 por la ONU.
Las sanciones fueron impuestas a Libia tras las acusaciones de haber planeado el atentado contra un avión de la compañía norteamericana Pan Am que estalló en pleno vuelo sobre Lockerbie (Escocia, Gran Bretaña) en 1988 causando 270 muertos. Trípoli también fue acusado del atentado contra un DC-10 de la compañía francesa UTA que causó 170 muertos en 1989.
El proceso de rehabilitación de Libia empezó cuando Trípoli acabó por aceptar la extradición de los dos presuntos autores del atentado de Lockerbie.
Gran Bretaña restableció sus relaciones diplomáticas con Libia el año pasado.
En lo que atañe al atentado contra UTA, Libia aceptó pagar unos 33 millones de dólares para indemnizar a los parientes de las víctimas, pero ese gesto no ha bastado por el momento para superar el contencioso franco-libio.
La primera brecha en el aislamiento internacional de Libia fue abierta por la Organización de la Unidad Africana (OUA) en Uagadugú en 1998, cuando decidió no respetar el embargo aéreo que pesa sobre el país.
Por agradecimiemnto a los africanos y decepcionado por la actitud de los árabes, Khadafi decidió a partir de entonces orientar su política hacia Africa, cuya unidad busca favorecer, tras haberse presentado como el líder del nacionalismo árabe.
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