Harare, AFP
Mugabe contradijo de esta forma las declaraciones del presidente zimbabwense interino, Joseph Msika, que el 13 de abril pidió a los ex combatientes, en nombre del gobierno, que evacuasen las granjas ocupadas.
El mismo día, el Tribunal Supremo de Zimbabwe ordenó por segunda vez a la policía que procediese al desalojo de los ocupantes porque consideraba que la ocupación de un millar de granjas era "ilegal".
"No voy a dar esa orden", declaró Mugabe a su llegada al aeropuerto de Harare, procedente de Cuba. "Somos nosotros, el gobierno y el pueblo zimbabwense, los que resolveremos el problema (de la repartición) de las tierras, y no los tribunales", añadió.
Según Mugabe, el hecho de enviar a la policía para que evacúe a los ocupantes "provocaría más violencia y un gran conflicto. Esto no puede darse".
"Si la policía expulsa a los veteranos, éstos volverán una segunda vez. La única forma de arreglar el problema es con la aplicación de la ley sobre tierras lo antes posible y sin que se produzca violencia del lado que sea", insistió el presidente.
Mugabe declaró que hablaría tanto a los granjeros como a los excombatientes para pedirles que se abstengan de cometer actos violentos ya que la ley sobre la expropiación de las tierras entrará en vigor dentro de poco tiempo.
Mientras, en la noche del sábado, dos miembros de la oposición fueron quemados vivos por un cóctel Molotov lanzado contra su vehículo, anunció ayer el principal partido de la oposición. Una de las dos víctimas era el conductor del presidente del partido (Morgan Tsvangirai).
En el mismo ataque resultaron heridas al menos cinco personas cuando se disponían a abandonar la reunión del Movimiento por el cambio democrático (MDC), cerca de Buhera, a 180 km al sur de Harare.
Por primera vez desde el inicio de la ocupación de granjas en febrero, un granjero blanco fue asesinado, incrementando así la tensión ayer en el momento del retorno del presidente Mugabe.
Un policía de civil, tomado por error por un miembro de la oposición, fue muerto por los ocupantes el 4 de abril en la misma región de Marondera.
El granjero blanco, David Stevens, resultó muerto tras haber sido secuestrado por ex combatientes pro gubernamentales junto a otros cinco propietarios agrícolas. Tres de ellos están hospitalizados en Marondera, a 70 km al sudeste de Harare, pero otros dos todavía está en paradero desconocido, según el sindicato de granjeros blancos (CFU).
"La muerte (de David Stevens) está confirmada", declaró por teléfono un allegado que se encontraba este domingo en el hospital de Marondera junto al lecho de John Osborne, un vecino de Stevens que fue secuestrado y herido.
Tim Henwood, presidente del CFU, precisó ayer domingo a la prensa las circunstancias del drama.
Los enfrentamientos se originaron el viernes en la granja de David Stevens. Los trabajadores de éste lucharon contra los ocupantes y lograron resistir.
Pero los "veteranos" volvieron con refuerzos.
David Stevens, que intentaba negociar con ellos, fue secuestrado. Cinco de sus vecinos persiguieron el vehículo de los secuestradores hasta el puesto de policía de Murewa, al sudeste de Harare. Los veteranos lograron capturarles en la misma comisaría. "La policía fue incapaz o no quiso hacer nada" para impedirlo, según Henwood.
"Ellos (los veteranos) los condujeron a las afueras de Murewa, los golpearon y le dispararon a David Stevens", declaró el allegado que pidió permanecer en el anonimato. "John Osborne se salvó porque alguien (entre los agresores) lo reconoció y dijo que era un buen granjero. Por eso no lo mataron", añadió.
Mientras, en Londres, el embajador de Zimbabwe, Simbarashe Mumbengegwi, fue convocado por el gobierno británico y recibido en el Ministerio de Relaciones Exteriores en la tarde de este domingo durante 20 minutos, informó una fuente ministerial.
La convocatoria fue anunciada al día siguiente de la muerte del granjero blanco David Stevens.
"Dije al Alto comisario que estábamos muy preocupados por los últimos sucesos en Zimbabwe. Es importante lograr lo antes posible la paz y la estabilidad, y que el estado de derecho sea respetado. Asimismo, importa que esta acción llegue hasta arriba del gobierno para prevenir de antemano la anarquía y la violencia", precisó en un comunicado el secretario de Estado británico para las Relaciones Exteriores, Peter Hain.
"Vamos a exigir al gobierno zimbabwense que haga detener las ocupaciones de granjas, antes de que se den más muertes. También exigiremos el arresto e inculpación de los autores del asesinato de Stevens", declaró, por su parte, en la mañana del domingo el ministro de Exteriores británico, Robin Cook, en visita oficial a la India.
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